Salón, cocina y baño. Una entreplanta que iba a ser destinada a almacén ha terminado convertida en el confortable apartamento de una familia ante la sorpresa de los herederos del dueño del local cuando fueron a tomar posesión de la propiedad alquilada. El caso ha terminado en los juzgados de Zamora para que se decrete el desahucio y los nuevos propietarios puedan tomar posesión del local por el que se cobraba una renta de 450 euros al mes, según fuentes de la investigación.

Los inquilinos no se han quedado de brazos cruzados: han denunciado a los herederos por allanamiento de morada y por lesiones. Los arrendatarios llevaban sin pagar más de seis meses cuando los nuevos titulares del local situado en la avenida de Cardenal Cisneros acudieron a comprobar su estado. Los vecinos les habían indicado que nunca veían a nadie, si bien cuando fueron a abrir la puerta aparecieron los residentes.

En su defensa, los acusados de ocupas sostienen que el dueño del almacén, que enfermó meses antes de fallecer, les había autorizado de forma verbal la construcción de la vivienda, si bien no existe ningún documento escrito que avale ese permiso, por lo que sería una vivienda ilegal, cuestión que debe verificar la Policía Municipal que debe comprobar si existe o no licencia de obras.