Zamora recuperó este sábado su tradicional Feria de la Cerámica de San Pedro tras un año de ausencia que dolió como diez, en medio de la crisis sanitaria más dura del último siglo. El barro y los cacharros regresaron a Viriato y atrajeron a unos ciudadanos que cambiaron la nostalgia y la rabia de 2020 por la emoción de este mes de junio en el que la normalidad ya se intuye en el horizonte. Así lo destacó, durante el acto de inauguración, el alcalde de la ciudad, Francisco Guarido, que vinculó la vuelta de esta muestra tradicional con el retorno a las costumbres “de siempre”; a la vida de antes, si es que eso todavía existe.

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GALERÍA | La Feria de la Cerámica y Alfarería Popular de Zamora 2021, en imágenes José Luis Fernández

El alcalde señaló que “las cosas van mejor” y reconoció el instante de la inauguración como un momento “especial”. El vacío de 2020, causado por el COVID, convierte la edición actual en un punto de inflexión para la feria, que vuelve con la vocación de enlazar “50 o 100 años” sin más suspensiones, como subrayó el propio Guarido. Ahora toca “coger carrerilla” para que ese objetivo se convierta en realidad.

VÍDEO | Vuelve la Feria de la Cerámica de Zamora edición especial pospandemia Ana Arias

Por lo pronto, la Feria de la Cerámica de Zamora cumple medio siglo de vida, pero solo 49 ediciones, una vez descuadrado el cálculo por la citada cancelación de 2020. Esa pequeña mutilación viene acompañada este año por otra, la de las restricciones. Esta vez, apenas hay 27 puestos, la mitad que en ediciones previas: “Es todo más pequeño, más restringido, pero por algo se empieza”, advirtió Guarido, que decidió mirar hacia el futuro con un talante optimista y con un mensaje esperanzador.

Herminio Ramos subraya que la Feria de la Cerámica y la Alfarería de Zamora “es historia”.

De hecho, Guarido auguró “una desescalada firme y asegurada” en la ciudad y “un año normal” en 2022, el curso marcado en rojo para el regreso de un San Pedro al completo y de otras citas tradicionales de la ciudad, como la Semana Santa, suprimidas desde que el COVID hizo acto de presencia.

Tras el alcalde, el representante de la Fundación Caja Rural, Feliciano Ferrero, también intervino para elogiar a alfareros y ceramistas y para pedir “paciencia y tranquilidad a todos”. El año que viene, toca celebrar la edición número 50 “por todo lo alto”.

Los ciudadanos respetan las colas para acceder a los puestos

La Feria de la Cerámica estará abierta hasta el próximo 29 de junio, en un horario ininterrumpido “prácticamente de diez de la mañana a diez de la noche”, según indicaron fuentes de la organización. Ahora bien, la seguridad sanitaria sigue siendo prioritaria y el control de los aforos resulta decisivo para garantizar que todo marcha como debe.

El conjunto de puestos situado en la plaza de Viriato permite un aforo de 300 personas. Cuando se alcanza esa cifra, la seguridad impide el paso de más personas hasta que las que están dentro no van abandonando el recinto.

Esa circunstancia ya obligó ayer a establecer una cola que los ciudadanos respetaron de manera escrupulosa, según los propios trabajadores de la feria. No en vano, durante la propia inauguración, a eso de las ocho de la tarde de este sábado, la fila de espera integraba a varias decenas de personas dispuestas a aguardar su turno para ver más de cerca el trabajo de los artesanos y adquirir alguna de las piezas. Además, a la entrada, todos se llevaron su ración correspondiente de gel desinfectante para las manos.