Los guardianes del Duero o, lo que es lo mismo, los alumnos del colegio Santísima Trinidad-Amor de Dios, completaron ayer otra de sus misiones del curso, dentro de este proyecto que el centro educativo desarrolla desde hace varios años con un objetivo ecológico de fondo. Esta vez la iniciativa a la que se unieron fue la propuesta por Ecologistas en Acción Zamora, contando también con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad, y que tenía como punto de encuentro la parte inferior del puente de los poetas y como misión limpiar esa zona de la ciudad de residuos, siguiendo el camino que va hacia las aceñas de Gijón.

Bolsas de basura recogidas por los alumnos del centro. | Nico Rodríguez

Desde Ecologistas en Acción, Ángel Encinas explicó que la propuesta nacía de la campaña nacional “La cara invisible del planeta”, puesta en marcha con motivo del Día Mundial de los Océanos. “Nos apuntamos desde Zamora con el objetivo de reivindicar, concienciar y denunciar, porque no se puede ser a la vez parte del problema y de la solución”, indicó. Para esta ONG es fundamental que los niños se involucren en este tipo de actividades ecológicas. “A los adultos es más complicado remover las actitudes, pero los niños se están formando y hay que darles el protagonismo en estas acciones”, justificó. Una relación muy fructífera entre Ecologistas en Acción y el colegio Santísima Trinidad que ha dado ya muchos frutos desde la puesta en marcha de Guardianes del Duero, el programa de programa de educación y gestión ambiental del centro escolar, ubicado en Pinilla, barrio en el que han desarrollado la mayoría de sus acciones a favor de la naturaleza, también con el río como protagonista y gran beneficiado.

Recogida de residuos junto al río Duero. | Nico Rodríguez

El director pedagógico del colegio, Luis de Mena, explicó que la acción de este fin de semana estaba pensada en principio para una limpieza entre las aceñas de Olivares y las de Gijón, pero un recorrido previo por la zona descubrió que en el primer tramo “afortunadamente” la limpieza era seña de identidad de la zona, así que el grupo de alumnos y profesores que participaron en la iniciativa se centraron en el camino que lleva a las aceñas de Gijón. “Hemos utilizado el protocolo COVID y el Ayuntamiento y Ecologistas en Acción nos han proporcionado material como gel hidroalcohólico, guantes y bolsas de basura”, agradeció De Mena.

Organizados en ecopatrullas, los niños recogieron plásticos y vidrio en su mayoría y después realizaron una clasificación de residuos. Y ahí no termina el trabajo escolar, puesto que su siguiente paso será realizar un informe con propuestas de mejora en la zona que enviarán al Ayuntamiento.

Pequeños de San Lázaro adecentan el bosque de Valorio

El bosque de Valorio fue ayer otra de las zonas verdes de la ciudad donde los niños se afanaron por limpiar y eliminar la huella de los ciudadanos que no cuidan ni se preocupan por el medio ambiente. En este caso, la asociación de vecinos de Valorio-San Lázaro fue la encargada de poner en marcha esta iniciativa, uniéndose al proyecto de basuraleza que nació en 2017 “para frenar las consecuencias de la basura abandonada en los espacios naturales en los diferentes ecosistemas españoles”, de la mano de la ONG SEO/BirdLife, en alianza con Ecoembes, organización medioambiental sin ánimo de lucro que promueve la economía circular a través del reciclaje de los envases. Desde la asociación vecinal se hizo un llamamiento a los niños del barrio para que participaran en esta iniciativa, con el objetivo que los zamoranos más jóvenes se impliquen en el cuidado de la naturaleza. Los pequeños ecologistas recogieron varias bolsas de basura e hicieron un llamamiento para concienciar a los zamoranos de sean cuidadosos con el entorno cercano.

Los pequeños vecinos del barrio de San Lázaro posan con sus bolsas de basura en Valorio. | Nico Rodríguez