El aprovechamiento hidroeléctrico de las presas de Villalcampo y Salto de Castro saldrá a concurso público en el momento en que se cumpla el plazo de concesión otorgado el día de su puesta en funcionamiento. Esa es la determinación que ha tomado el Gobierno al ser preguntado por el futuro inmediato de estos embalses, cuya explotación por parte de Iberdrola vencerá en los años 2024 y 2027 respectivamente. El Ejecutivo razona su decisión en el Reglamento de Dominio Público Hidráulico, que explica que una vez dictada la resolución de extinción de la cesión, se tramitará un concurso público de explotación del aprovechamiento. Por lo tanto, esta solución se ofrecerá en los próximos ejercicios.

Las presas de Villalcampo y Salto de Castro fueron inauguradas en los primeros años del franquismo y bajo una concesión de aprovechamiento de 75 años a favor de Iberdrola. La primera de ellas entró en funcionamiento en el año 1949, por lo que su periodo de explotación concluye en el año 2024. En el caso de Castro, las turbinas comenzaron a funcionar en el año 1952, así que no será hasta 2027 cuando se ponga en marcha el proceso para un reaprovechamiento.

El Gobierno, a través de una pregunta parlamentaria formulada por Elvira Velasco, ha señalado que deberá redactarse un informe que incluya “una propuesta razonada sobre el futuro del aprovechamiento a extinguir y en el que haya, entre otros aspectos, recomendaciones sobre la continuidad de la explotación, la adscripción de la titularidad de las infraestructuras e instalaciones y sobre la gestión o, en su caso, la demolición de las infraestructuras o su reversión al Estado”. No obstante, la opción que baraja el Ejecutivo, a día de hoy, es la de la convocatoria de un nuevo concurso público de explotación.

Movimiento para que la riqueza revierta en la provincia

El expolítico de UCD, Luis Rodríguez San León remitió hace meses un escrito al Defensor del Pueblo para que intervenga en el proceso de reversión de los embalses de producción de energía eléctrica Iberdrola al Estado, ya que se basan en una concesión de 75 años rubricada en 1926 y la mayor parte de las presas están con la concesión caducada o a punto de hacerlo. Según dicho documento, las presas de Villalcampo, Ricobayo y Castro “deberían revertir al Estado o la comunidad autónoma o salir de nuevo a concurso, con unas condiciones que facilitarían el desarrollo de Castilla y León y sobre todo de Zamora y Salamanca en las zonas donde se encuentran los citados embalses, que además están ampliamente despobladas y con una absoluta necesidad de inversiones, debiendo revertir en las mismas una parte de la riqueza que crean a coste cero”.

En el escrito San León asegura que Iberdrola “no está cumpliendo las condiciones de la concesión entre ellas la de construcción y mantenimiento de los puentes de Manzanal, el puente de la Estrella o la apertura de una carretera provincial por el Salto de Castro que una Villardiegua y Castro de Alcañices, la zona de Sayago con el norte de Portugal y la carretera nacional 122.