El toque de queda no sobrevivirá al estado de alarma en Zamora. Así lo anunció este miércoles el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que confirmó el cese de los controles a la movilidad nocturna en toda la comunidad autónoma a partir del 9 de mayo. Así, el domingo quedarán atrás 198 días bajo la imposición de una medida prevista para controlar el incremento de los casos de coronavirus desde la explosión más cruenta de la segunda ola de la pandemia.

Lo cierto es que había dudas acerca de lo que podría suceder en Castilla y León, a la vista de que el Gobierno autonómico se ha mostrado siempre bastante conservador a la hora de levantar las diferentes restricciones, y de que el Ejecutivo nacional había abierto la puerta a imponer medidas que limitaran derechos fundamentales, siempre y cuando estas contaran con el respaldo del Supremo.

Sin embargo, Mañueco dejó claro este miércoles que no habrá prórrogas para el toque de queda en ninguna de las nueve provincias, y aprovechó la ocasión para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez: “Ha abandonado a las comunidades autónomas sin ningún tipo de apoyo legislativo y sin ningún instrumento jurídico nuevo”, señaló el presidente de la Junta de Castilla y León.

A juicio del dirigente salmantino, el cauce del Supremo no ofrece cobertura legal a las comunidades autónomas para tomar medidas que limiten derechos fundamentales, por lo que renunció de forma explícita a prolongar un toque de queda que está en vigor en Zamora y en el resto de la comunidad autónoma desde el pasado 24 de octubre de 2020.

Hay que recordar que esta restricción ha vivido diferentes fases desde su implantación aunque, durante la mayor parte del tiempo, se ha fijado a las diez de la noche la hora obligatoria de encierro en los domicilios. El cambio principal tuvo lugar a mediados de enero cuando, ante el avance de la tercera ola, el Gobierno de la Junta adelantó la medida a las ocho de la tarde.

Así, durante un mes, los zamoranos y el resto de los ciudadanos de Castilla y León se vieron obligados a permanecer en sus casas entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana del día siguiente, hasta que una sentencia del Supremo anuló el adelanto del toque de queda y devolvió el control de la movilidad nocturna a las diez de la noche desde el 16 de febrero. Antes, la Junta había permitido algún alivio horario durante las fechas destacadas de Navidad.

Por fin, el 9 de mayo, la medida dejará de estar en vigor y los ciudadanos podrán moverse libremente por la calle a cualquier hora.

El cierre perimetral también acaba el próximo 9 de mayo

El toque de queda no será la única medida para evitar la propagación del COVID que se elimine a partir del 9 de mayo. Con el fin del estado de alarma, también concluirá el cierre perimetral de la comunidad autónoma, que también se encontraba en vigor desde el año 2020, más allá de algunas ventanas abiertas durante la Navidad para permitir la llegada de zamoranos en la diáspora para celebrar las fiestas junto a sus familiares y allegados.

Cabe destacar que los ciudadanos también han tenido que afrontar diferentes escenarios en relación a la permisividad sobre sus movimientos a territorios diferentes al de su propia residencia. No en vano, durante algunas fases, ha estado vigente el cierre perimetral por provincias en Castilla y León, una restricción de la que tampoco se escapó Zamora. La última fase de cierre perimetral por provincias se desarrolló entre mediados de enero y mediados de febrero, en paralelo a las semanas más duras de la tercera ola y al periodo en el que la Junta de Castilla y León determinó el toque de queda a las ocho de la tarde.

Desde hace unos dos meses y medio, el cierre solo afecta al perímetro de la comunidad, una circunstancia que daña especialmente a los territorios de la provincia que limitan con Galicia y que, hasta el domingo, no podrán cruzar hacia la comunidad vecina. Este alivio facilitará también la llegada de turistas procedentes de otros territorios, aunque está por ver qué restricciones de otro tipo se mantienen.

El Consejo de Gobierno decidirá sobre las nuevas medidas para contener el virus

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León decidirá este jueves sobre las nuevas medidas que se aplicarán para contener el avance del virus, una vez concluyan el toque de queda y el cierre perimetral de la comunidad a partir del 9 de mayo. De hecho, el pasado lunes, la Junta ya anunció que tomaría medidas para evitar el paso de las restricciones a la libertad total, unas decisiones que estarán basadas en el conocido como Semáforo COVID. Es decir, el establecimiento de unos niveles de riesgo según la incidencia de la enfermedad en cada territorio, que llevan aparejadas sobre todo limitaciones de apertura de establecimientos y actividades, incluidos los horarios y los aforos.

En principio las limitaciones que operen a partir del domingo pueden estar relacionadas con la restricción de actividades, horarios y aforos de reuniones, en función de la incidencia de la enfermedad en cada territorio. No se sabe tampoco cuándo podrá bajar de nivel de riesgo Zamora y por tanto acogerse a menos limitaciones que el resto de provincias, ya que a pesar de sus buenos datos sigue en el nivel más alto. Por otro lado, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, denunció este miércoles que el presidente Mañueco “busca la confrontación con el Gobierno de España una y otra vez para tapar su propia incompetencia”. Tudanca dejó claro que la ley faculta al presidente de la Junta en los ámbitos sanitarios, servicios sociales y las restricciones que tiene que tomar ya sobre lo que va pasar en esta comunidad el 9 de mayo, con el fin del estado de alarma. En ese sentido, el responsable socialista aseguró sentirse “un poco confuso” tras escuchar las declaraciones del presidente de la Junta, con el argumento de que falta un instrumento jurídico único. “¿El señor Mañueco para qué quiere una norma uniforme y única en toda España?, ¿para saltársela como cuando se saltó de forma ilegal el toque de queda?”, subrayó, en referencia al adelanto a las 20.00 horas, que fue “vapuleado” por el Tribunal Supremo.