Zamora confía en que los fondos del Plan de Recuperación supongan un antes y un después tanto para la ciudad como para la provincia. Sin embargo, el reparto todavía arroja muchas dudas y las certezas son muy pocas, pese a las diferentes presentaciones que el Gobierno ha realizado sobre el documento. Se trata de 140.000 millones de euros enmarcados dentro del Next Generation que España tendrá que gestionar en apenas tres años. Sin embargo, existe otra ventana de financiación que podría resultar aún más interesante para Zamora. Se trata del marco financiero plurianual 2021-2027, dotado con un presupuesto de 1,074 billones de euros y en el que se incluyen 330.000 millones para políticas de cohesión social, orientadas a corregir las desigualdades. Es ahí, según el Centro Europe Direct, donde Zamora tiene que poner el foco para salir beneficiada.

El nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea puede tener las claves para que este territorio consiga dar la vuelta a la depauperada situación en la que se encuentra. Tal y como explican desde el Centro Europe Direct de Zamora, que gestiona la Fundación Rei Afonso Henriques, entre los 37 programas en los que se estructura este plan hay importantes líneas que abordan la nueva política de cohesión y cuya financiación asciende a 330.000 millones. Es el tren para que la provincia vuelva a ser competitiva, pero para eso hay que trazar el denominado perfil europeo y abrir la mirada más allá de la zona transfronteriza que Zamora ocupa por su situación.

Lo explica José Luis González Prada, secretario general de la FRAH y que actualmente se encuentra inmerso en un proceso para recabar toda la información posible y trasladársela a las instituciones y agentes implicados. “Debemos dejar de pensar que somos territorios encapsulado y entrar de manera decidida en la cooperación territorial europea”, detalla. Según esta tesis, no basta solo con que Zamora trace alianzas con la región de Tras os Montes o el norte de Portugal, que también; sino que sería necesario establecer estrategias más ambiciosas y alargadas para participar en esta oportunidad que es la cooperación territorial en todas sus dimensiones. “La transfronteriza solo es una, pero hay muchas más”, expresa

Conexión entre la provincia y Portugal en dirección Braganza. | Emilio Fraile

Una de las principales novedades de esta nueva Europa es la intención de que los fondos se gestionen de manera más moderna, flexible y simple. De hecho, se busca que sean los propios agentes que pisan el terreno quienes entren en contacto directo con la Unión para trazar líneas y estrategias. Otra oportunidad para que Zamora se sacuda intermediarios y pueda decidir de principio a fin cómo se aprovecha esta ayuda, además de contar con la posibilidad de que se tomen en cuenta sus particularidades. “Somos una zona de frontera remota con enormes debilidades; si abrimos el foco y tomamos como referencia los datos macroeconómicos de Castilla y León, vemos que toda la región está en niveles cercanos a la media de Europa. Pero, en nuestra zona, no”, apunta José Luis González Prada. De hecho, la Fundación Rei Afonso Henriques ha señalado en el periodo de consultas de la nueva Estrategia Común de Desarrollo Transfronterizo que se tienen que utilizar los datos de Zamora y no equipararlos con los de la comunidad autónoma, dada su especial situación económica y social.

En esta guerra, precisamente, la ciudad de Zamora ha supuesto siempre un lastre para la provincia de cara a recibir fondos de compensación por criterios demográficos. Y es que la media de habitantes por territorio de la ciudad dinamita cualquier estadística y eleva de manera irreal ese umbral de 12,5 personas por kilómetro cuadrado que abre las puertas a las ayudas. La Comisión Europea, en sus nuevas directrices sobre las ayudas estatales de finalidad regional, ha lanzado la oportunidad de que el Gobierno decida si otorga a Zamora parte de ese fondo. Y, aunque se ha celebrado, no hay nada seguro. Mientras que Soria, Cuenca y Teruel sí lo tienen garantizado, en el caso de esta provincia, simplemente, se ha ofrecido la posibilidad al Gobierno de España de poder otorgarlo. “Esa sería la primera respuesta que necesitamos; pero, por ahora, no existe”, reconoce González Prada.

La provincia lleva ventaja por su cooperación transfronteriza

Ventajas de la cooperación transfronteriza

El nuevo escenario que se abre en Europa tras la crisis del coronavirus ofrece a la provincia de Zamora la oportunidad de diseñar una estrategia de futuro que ponga coto al proceso de desertización iniciado hace años. El Ayuntamiento de la capital, por ejemplo, está dispuesto a aprovechar todas las ayudas que lleguen en el marco del Plan de Recuperación, pero los expertos apuntan a que los objetivos deben ser más ambiciosos y coordinados de manera conjunta por los diferentes agentes implicados. Dado lo exiguo de los presupuestos municipales y provinciales, el futuro pasa por la financiación europea. “Pero, para eso, hay que prepararse”, explica José Luis González Prada. “Lo primero que hay que hacer es llamar a las puertas de Europa y decir: aquí estoy yo, me presento”, comenta el secretario general de la FRAH. Y eso se debe hacer creando el denominado perfil europeo.

A partir de ahí, las potencialidades de Zamora son inabarcables y parte del camino está andado debido a su experiencia de cooperación transfronteriza. “Es algo a lo que estamos acostumbrados, porque tenemos relaciones potentes con Braganza o Miranda do Douro”, indica González Prada. “Lo que ocurre es que ahora Europa nos pide que abordemos el futuro de una manera institucionalizada. No basta con pensar algún proyecto juntos y esperar a ver si nos viene el dinero, como quien escribe la carta a los Reyes Magos”, añade. “Lo que significa la cooperación institucionalizada es que, por ejemplo, el Ayuntamiento de Zamora y la Cámara de Braganza creasen grupos de trabajo de cooperación transfronteriza, como así permite el Tratado de Valencia”, comenta. “Y lo mismo ocurre con las organizaciones supramunicipales, como la Diputación de Zamora e incluso la Junta de Castilla y León, que podría trabajar con la Región Norte de Portugal de una manera más estructurada para conseguir una mejor gestión”, analiza González Prada.

Según esta tesis, resulta de vital importancia que todas las instituciones cambien su orientación y sus prioridades a cuestiones de carácter europeo. De hecho, tanto el Ayuntamiento de Zamora como la Diputación Provincial trabajan de manera habitual con el Centro Europe Direct en busca de estas oportunidades que brinda el nuevo marco comunitario para los próximos años. Un tren que puede ser de los últimos que pasen por la provincia, por lo que dejarlo escapar resultaría prácticamente eliminatorio para el territorio.