La traducción del título de la exposición ya es toda una referencia a lo que el espectador se va a encontrar. “Glimmer” —haz de luz en español— resume a la perfección la esencia de las obras que componen esta muestra, creada por la zamorana afincada en Estados Unidos Julia San Román, que hasta finales de abril se puede ver en la galería Sonya Sparks de San Diego.

Y es que las 34 obras de San Román destilan una luz especial. Como se explica desde la galería, esta cualidad le viene de su procedencia, ya que al otro lado del Atlántico “la luz es abundante” y apunta a que todas las personas, en una u otra forma, “estamos predestinadas a gravitar hacia las cosas que brillan y resplandecen. Nuestra afinidad hacia la luz chispeante se origina de la necesidad que tenían nuestros ancestros prehistóricos de buscar agua fresca. Cuando nuestros antepasados se aproximaban a la fuente de luz, el haz se hacía más y más brillante, hasta que se encontraban frente a frente con su oportunidad de salvación”, justifica.

Dos de las piezas que se pueden ver en la muestra “Glimmer”. | Cedida

Fascinada también por la luz, pero sobre todo por el arte, esta zamorana se decantó por la ciencia y ese camino la llevó hasta Estados Unidos, donde desarrolló su carrera de investigación, con un doctorado en Ciencias Biológicas. Pero la luz seguía atrayéndola y se asentó en San Diego, donde el clima es muy similar al español y la luz igualmente atrayente. A pesar de su labor profesional ligada al ámbito científico, no olvidó su vocación artística, que le ha llevado a formarse con estudios de Artes Plásticas e Historia del Arte. En ningún momento ha abandonado los pinceles, como así se demuestra en esta última exposición, cuyo foco principal es una batalla de fuerzas, donde la luz asume el papel protagonista, mientras que el papel del antagonista es para el gran presagio del nimbo de nubes. “En esas escenas celestiales, la luz aparece en constante lucha con las nubes para poder encontrar su espacio en el firmamento. Haces de luz roja y amarilla explotan a través de las masas grises amorfas, dejando así un espectro de color en su despertar. A medida que la luz desplaza a la oscuridad, una sensación optimista se eleva en cada uno de los cuadros”, describe.

La propia artista señala que este es su trabajo más positivo. “Mi intento es conferir una dirección nueva de esperanza, la esperanza infinita, alejada de la fatiga”. Para ello, se vale de la integración de la abstracción geométrica con episodios de luz realista reflejada en nubes. “En el seno de un espacio vacío puro y limpio, intento crear un espacio en el cual hacer realidad a mi propio sueño: la búsqueda y el encuentro de una dignidad que incluya a todos”, añade.

Panorámica de la exposición de Julia San Román en la galería Sonya Sparks, de San Diego (California). | Cedida

Además de “Glimmer”, la galería californiana acoge cuadros de otras dos series anteriores de la pintora zamorana, como son “Las Horas” y “Círculo Completo”. En este caso, se trata de un grupo de pinturas que representan el homenaje de la autora a todos los trabajadores latinos, a los que representa con sus brazos extendidos hacia los cielos, transcendiendo más allá de la gravedad.

“Los considero una base silenciosa importante de la economía americana. Son las semillas, los clavos, las ruedas y el motor de nuestra sociedad”, describe. Y no solo por el trabajo que desempeñan, sino por añadir un valor a Estados Unidos con su cultura, “como las artes visuales y escenográficas, la literatura, la música y una cocina exquisita”, agradece la zamorana.