“Solicitamos que se tomen las medidas urgentes y necesarias de forma que se garantice la seguridad de los niños y niñas” es la petición que se realiza desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del colegio Arias Gonzalo, que considera que el Plan de Inicio de Curso que se puso en marcha con motivo de la pandemia, no ayuda a esa seguridad, puesto que se modificaron las entradas y salidas de los alumnos, impidiendo formar filas en el patio, por lo que tienen que organizarse fuera del centro.

La calle Pablo Morillo tiene las aceras muy estrechas para esta medida y además hay muchos vehículos que circulan por la zona, lo que, unido al continuo tránsito de peatones ajenos al colegio, hace que la situación se complique.

Este problema se ha puesto ya en conocimiento tanto de los responsables del colegio como del Ayuntamiento de Zamora y de la Dirección Provincial de Educación “de manera escrita y verbal” pero el ampa considera que las medidas tomadas son “insuficientes y escasas”, por lo que sus hijos “siguen sufriendo el peligro que conlleva esta situación”.

Prueba de ello es el accidente —afortunadamente, sin graves consecuencias— que sufrió un niño recientemente a la salida del colegio. “Ese día no había ningún agente y estábamos en la acera, pero mi hijo se bajó con otros y un coche que pasaba le dio un pequeño golpe con el retrovisor. Tanto el conductor como él se llevaron un buen susto”, lamenta la madre del niño, quien apunta que el colegio está haciendo un buen trabajo con el tema de protección frente al COVID, “pero notamos que hay mucha indefensión ante la seguridad de los niños”, añade.

Por este motivo, desde el ampa se solicita que tanto Ayuntamiento como colegio y Dirección Provincial de Educación “asuma sus responsabilidades, por el bien y seguridad de nuestros menores”, desde la formación de filas seguras hasta el cumplimiento con las medidas de seguridad o el control en la vía pública en los tramos de horarios de entradas y salidas del colegio. Por su parte, desde la junta directiva del ampa se comprometen “a informar e insistir a los padres para que cumplan las medidas necesarias y contribuir a que este problema se solucione cuanto antes, apoyando al centro en las soluciones que se tomen de forma consensuada, para no tener que lamentar males mayores”, explican los representantes.

Todo esto provoca que desde el ampa se considere que el entorno del colegio no es seguro, por lo que opta por dejar de apoyar la puesta en marcha del proyecto Camino Seguro, que se impulsó desde el Ayuntamiento de Zamora, “hasta que no se tomen las medidas necesarias para revertir esta situación”.