Ni la excusa de una supuesta enfermedad le permitió librarse de la condena del Juzgado de lo Penal a una multa de 720 euros por incumplir la pena de realizar 31 días de trabajos en beneficio de la comunidad que le evitó el cumplimiento de una sentencia más dura. El zamorano tendrá que abonar esa cuantía por el quebrantamiento de la condena que, en este caso, le obligaba a acudir durante esos 31 días a una ONG en Zamora capital para realizar trabajos de voluntariado.

La organización se vio obligada a dar parte al Juzgado de lo Penal porque el condenado solo acudió un día al trabajo que le habían asignado. En días posteriores, justificó sus ausencias porque estaba enfermo, si bien presentó un justificante médico que no coincidía con las fechas en las que dejó de cumplir con su obligación impuesta por una sentencia judicial. Aunque se le dio otra oportunidad, tampoco acudió y finalmente se le imputó el delito de quebrantamiento de condena. El Código Penal permite a los jueces sustituir penas de prisión inferiores a dos años por trabajos en beneficio de la comunidad durante un mínimo de un mes, 31 días, actividad que no es remunerada. El imputado tiene que carecer de antecedentes penales por otros delitos para beneficiarse, si bien muchos no muestran voluntad de cumplir la pena alternativa, por lo que terminan ante el juez.