Amenazas de muerte e insultos en las redes sociales, pintadas en la fachada de la casa de sus padres intimidarais y la llegada de la Policía Nacional a la Universidad de Burgos donde estudiaba para buscarle como acusado de una agresión con arma blanca a una menor de 17 años mantienen destrozado a un joven zamorano, de ideología de izquierdas, víctima de una denuncia falsa hecha en noviembre de 2016, al parecer, por una adolescente neonazi a la que no conocía.

Los agravios y las mentiras comienzan con la difusión por un conocido neonazi en redes sociales, en su cuenta de Twitter, de una supuesta agresión recogida por una agencia de noticias, que “ni me mencionaba”, declaró ayer el perjudicado ante la magistrada del Juzgado de lo Penal. Fue el inicio de una guerra abierta del colectivo neonazi contra el zamorano. Una fotografía sin pixelar, junto al nombre y apellidos del estudiante aparecían en el mensaje de Twitter del músico nazi, apuntándole como el responsable de unas lesiones que nunca se dieron, lo que provocó todo tipo de reacciones más que subidas de tono.

Los miles de seguidores del neonazi, componente de un par de grupos musicales de esa ideología, “Pugilato” (cantante) y “Más que palabras” (guitarrista), provocaron tal clima de hostigamiento y agresividad que el estudiante zamorano tuvo que dejar la Universidad, perdió el curso, y dejó de salir por Burgos o Zamora “por miedo”. Amenazas como “Te vamos a matar”, “vamos a por ti”, que obtuvieron hasta 7.000 “retuits” y 6.000 “me gusta” de seguidores, al parecer, de la ideología nazi justifican ese pánico. “Me sentí amenazado, no salía de casa”, declaró el perjudicado, cuya abogada pide 3 años de prisión para el neonazi procesado por un delito de amenazas graves; otros 3 por incitación al odio, 3.000 euros por daños morales a su cliente y una multa de 3.600 euros. La Fiscalía exige un año de prisión por amenazas para el joven que llegó a decir en el juicio de ayer que no veía relación entre su ideología y la actitud agresiva desatada en Twitter que llegó a materializarse con pintadas en su casa.

El perjudicado dijo “ni conocía a la chica, ni teníamos amigos en común”

El joven zamorano perjudicado por un mensaje en Twitter del neonazi trató de denunciar a la adolescente que interpuso esa denuncia para perjudicarle, pero la policía no logró localizarla. “Ni la conocía, ni teníamos amigos en común”, declaró el joven en el juicio seguido en el Juzgado de lo Penal contra el titular de la cuenta de esa red social, que desencadenó toda una campaña de desprestigio y amenazas contra el zamorano.

Una vez descubierta al falsa denuncia, se solicitó al titular de la cuenta de Twitter que eliminara el mensaje publicado, lo que no llegó a hacer, al parecer, porque los retuits de su mensaje continuaban circulando, a lo que el procesado por un delito de amenazas graves manifestó ante la juez que no podía controlarlo. De hecho, el zamorano que le sentó ayer en el banquillo del Juzgado de lo Penal relató cómo el neonazi imputado “volvió a subir a su cuenta de Twitter la denuncia le que puse a él, junto a la frase “mira, me han puesto una multa” y se reía”. Durante meses volvió a escribir mensajes alusivos a esta situación, agregó el estudiante zamorano que aseguró no saber por qué el imputado le conocía. El acusado es uno de los integrantes de bandas de música nazi que han sido condenadas por el Tribunal Supremo por delitos de odio por el contenido de las letras de sus canciones, de acuerdo con la información de la acusación particular.