El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea ha anunciado la adopción de “medidas adicionales” para restringir “actividad, movilidad y contacto social” con la prioridad de doblegar la curva de una pandemia en estos momentos desbocada en Castilla y León, ya que a este ritmo colapsará hospitales y provocará “entre 50 y 60 muertes diarias” en breve tiempo.

De momento, tanto él como la consejera de Sanidad, Verónica Casado, recomendaron el autoconfinamiento (que sólo puede hacer obligatorio el Gobierno) y la restricción de las reuniones sociales incluso dentro de los propios domicilios (medida de dudoso encaje legal, porque afecta a derechos fundamentales). Sin embargo, tras la reunión que tienen previsto mantener durante esta jornada con alcaldes y presidentes de Diputación, parece claro que tomarán nuevas medidas restrictivas, como puede ser el cierre perimetral de las provincias –y no sólo de la comunidad como ahora– y el cierre de comercios no esenciales y terrazas a partir de las seis de la tarde, medidas que podrían entrar en vigor de inmediato, este mismo fin de semana.

Incidencia acumulada 14 días por 100.000 habitantes en castilla y León

Igea descartó el cierre por municipios, debido al importante número de ayuntamientos de la comunidad, pero no otras medidas que tendrá que hablar, también, con el delegado del Gobierno porque son Policía Nacional y Guardia Civil, además de las policías locales, las que tendrían que hacer efectivo este control provincial y estas otras restricciones que se puedan adoptar. Es cierto que Igea no detalló cuáles serían estas medidas, pero se da por seguro que serán parecidas a las adoptadas en otras comunidades autónomas. Descartó, eso sí, el cierre de colegios, tras constatar el bajo nivel de contagios en estos centros y el hecho de que se produzcan más en vacaciones que en periodo lectivo.

Igea y Casado reclamaron de nuevo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una adaptación del estado de alarma que permita en un momento determinado a las comunidades autónomas tomar medidas como las del confinamiento domiciliario o una ampliación del toque de queda, que ahora mismo en Castilla y León está en el máximo que permite la horquilla gubernamental (las diez de la noche) pero que algunas comunidades ya han planteado como posible bajar a un horario aún más temprano, de las 20.00 o las 21.00 horas. Catorce localidades de la provincia que estaban libres de virus han vuelto a tener casos en las últimas dos jornadas: Galende, Mombuey, Manganeses de la Polvorosa, Arcos de la Polvorosa, Ferreruela, Lubián, Alcañices, Gallegos del Pan, Pinilla de Toro, Venialbo, Cubillos, Fresno de la Ribera, Fermoselle y Moraleja de Sayago. Villanueva del Campo y Rábano de Aliste, que tuvieron casos, están ya en verde. En incidencia, Zamora capital está en 593 casos por cien mil habitantes en 14 días, Benavente en 462 y Toro en 206. Destacan los aumentos en Morales del Vino, con una incidencia de 1.255 casos y Bermillo de Sayago, con 1.182. En cifras absolutas los contagios en los últimos 14 días han sido en Zamora 364, en Benavente 83, Toro 18, Morales del Vino 37, Villaralbo 6, Moraleja del Vino 1, Fuentesaúco 5, Villalpando 2, San Cristóbal de Entreviñas, Fermoselle y Alcañices 1, Coreses 6, Bermillo de Sayago 12 y Galende 1.

LA INCIDENCIA COVID SUPERA LOS 400 CASOS EN ZAMORA Y SE ACERCA A 600 EN LA CAPITAL

Zamora supera ya la incidencia de 400 casos semanales por cien mil habitantes en 14 días (tiene 435) y supera los 300 en una semana (319), que es el parámetro que actualmente tiene en cuenta la Consejería de Sanidad para fijar las restricciones de movilidad. Tan cierto como que Zamora es la provincia con menor incidencia de la pandemia de toda la comunidad lo es que la situación empeora muy rápidamente y la curva de contagios dibuja una pendiente en punta. La incidencia entre mayores de 65 años también aumenta aunque más despacio, hasta los 266 casos a 14 días y los 174 a siete. Y se deteriora la positividad de las pruebas, de tal suerte que de cada cien test 17 salen positivo. Sin embargo la trazabilidad de los casos aumenta, es decir, que en ocho de cada diez positivos se sabe el origen, quizá porque la mayoría de los brotes tienen una procedencia familiar.

Cada vez más pueblos tienen contagios COVID. | JCyL

La ocupación hospitalaria está en 45 pacientes ingresados en planta, uno más que el día anterior, pese a que se han dado cinco altas, mientras la unidad de críticos, la UCI continúa con nueve pacientes. La velocidad de reproducción del virus también ha aumentado hasta 1,86, tres décimas: cada contagiado transmite el virus a esa media de personas.