Según los datos de movilidad del Instituto Nacional de Estadística (INE), 232.707 personas pernoctaron en un área de la provincia durante la noche del 14 al 15 de agosto de 2020. Esto quiere decir que la población se incrementó en 60.168 individuos en la fecha central del verano del COVID. Este aumento coyuntural de la cifra de habitantes de Zamora se hizo patente especialmente en algunas zonas concretas, más propensas a recibir la visita de los turistas y de los familiares emigrados, como es el caso de Sanabria.

Concretamente, en esta comarca y en su área de influencia, la población se triplicó para pasar de los 5.300 habitantes habituales a los más de 15.000. También hubo aumentos considerables en la zona de San Pedro de Ceque (+121%), en Alcañices (+99,75%), Fermoselle (+94,76%) o Montamarta (+90%). En general, todas las zonas rurales percibieron un incremento de pernoctaciones muy acentuado, y apoyado también por el éxodo puntual desde la capital y Benavente.

En ese sentido, cabe destacar que las personas no solo se movieron de una provincia a otra, sino que también se produjo un importante intercambio dentro de los límites de Zamora. En total, más de 120.000 personas durmieron esa noche del 14 al 15 de agosto de 2020 en algún punto de la provincia que no se correspondía con su domicilio habitual, siempre según los datos del INE.

Esta realidad también se dejó notar en la otra jornada señalada por el estudio durante este verano, la del 17 al 18 de julio. Aquel día pernoctaron en Zamora 196.518 personas. Es decir, 24.000 más de las habituales. Además, en línea con los datos del 15 de agosto, también cerca de 100.000 individuos durmieron fuera de su domicilio, un dato que abunda en el éxodo desde los principales núcleos de la provincia hacia los pueblos durante el periodo estival.

De hecho, según este mismo estudio, realizado en base a los datos de los teléfonos móviles, el principal flujo de visitantes hacia Sanabria, Sayago o Aliste procede de la propia capital de la provincia, aunque también destaca la visita de personas con domicilio habitual en la Comunidad de Madrid o en el País Vasco.

En cuanto a la comparación con el resto de las provincias de España, cabe destacar que, en lo referente al 15 de agosto, Zamora se situó en la quinta posición en la clasificación de las que más aumentaron su población a nivel porcentual. El incremento zamorano fue de un 34,87% sobre su cifra de habitantes habitual, por detrás de Soria (46,45%), Ávila (44,11%), La Coruña (35,29%) y Huesca (34,96%). Al contrario, Madrid fue la comunidad que más mermó en la fecha central del verano.

LAS RESTRICCIONES DEJAN A LOS ZAMORANOS MÁS ESTÁTICOS EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS

Las restricciones impuestas para frenar el avance del COVID han afectado de forma evidente a la movilidad registrada en las diferentes áreas de la provincia. Lo cierto es que, antes de la puesta en marcha de medidas como el cierre perimetral o el toque de queda, los movimientos de salida y entrada ya se habían reducido con respecto al año anterior, pero desde entonces, además, esa tendencia se ha intensificado en todos los territorios zamoranos.

Si se tienen en cuenta como referencia un día cualquiera de noviembre de 2019, uno de octubre de 2020 y la última jornada analizada por el Instituto Nacional de Estadística, el pasado 15 de noviembre, se percibe bien esa realidad. Por ejemplo, en Alcañices, la movilidad ha pasado del 18,52%, al 4,78% y al 3%, en orden cronológico, durante las jornadas previamente citadas.

Fuera del ámbito rural, en Benavente, la movilidad en un día cualquiera de noviembre de 2019 rozaba el 25%, había bajado al 18% en octubre de este año y apenas supera el 7% con las restricciones actuales. La tendencia es la misma en todos los territorios provinciales, y también en la capital, cuyos datos aparecen divididos por distritos en el estudio del INE, realizado en base a los informes de la telefonía móvil.

Si se toma uno de los distritos centrales de Zamora capital, la movilidad en un día ordinario de noviembre de 2019 alcanzaba el 34%, se había reducido casi a la mitad en octubre de este año, y apenas supera el 10% en la actualidad. Cabe esperar que esta inercia se invierta una vez se levanten las restricciones, y recupere los niveles previos cuando la pandemia sea, por fin, cosa del pasado.