Sentencia histórica sobre los aparcamientos subterráneos de San Martín y la Constitución en Zamora: de 20 millones en contra a casi 1.700.000 a favor del Ayuntamiento. Así se resume el fallo judicial emitido por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, que condena a Iridium -antigua concesionaria- a pagar 1.695.496 euros al Ayuntamiento de Zamora por la liquidación de los aparcamientos de San Martin y Constitución, frente a los más de 20 millones que reclamaba la firma. Un pleito en el que la diferencia de cifras es totalmente dispar y una situación heredada a la que se enfrentó en 2015 un recién estrenado equipo de Gobierno con Francisco Guarido al frente.

Una vez que el Ayuntamiento licitó la gestión de los citados aparcamientos a una nueva concesionaria en 2018, el equipo de Gobierno se puso a trabajar con la asesoría jurídica municipal y se encargaron estudios económicos al respecto para cuantificar la liquidación que le correspondía a Iridium. Dichos estudios reflejaron una tasación final de 2.500.000 de euros a favor del Ayuntamiento frente a los más de 20 millones reclamados por la empresa.

El alcalde valora que la sentencia del Contencioso refleja "la buena gestión realizada por el equipo de Gobierno a la hora de defender los intereses de municipales en un asunto que ha resultado muy favorable para las arcas públicas y que podía haber sido totalmente ruinoso para la ciudad en el caso de haber prosperado la reclamación de Iridium", a la vez que ha agradecido "el buen trabajo realizado por la asesoría jurídica del Ayuntamiento y de la empresa encargada de realizar los estudios económicos". No obstante, la sentencia es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia en el plazo de 15 días.

Para efectuar ese cálculo se ha tenido en cuanta el coste de construcción de los dos subterráneos que el conjunto sumó 3.174.031 euros en 1998, de los que hay que detraer las amortizaciones acumuladas hasta el pasado 30 de junio de 2018, cuando se produjo el traspaso a la nueva adjudicataria, que suman 1.615.490 euros; así como una subvención de más de un millón euros procedentes de fondos europeos percibida por el Ayuntamiento y aportada a la empresa; la valoración de las deficiencias detectas y no asumidas por la empresa; el importe de las plazas vendidas a particulares para el periodo de 33 años que duraba la concesión cuantificadas en 127.582 euros; y a todo ello se suma parte de los beneficios de la gestión que tenían que ser aportadas al Ayuntamiento todos los años.