Zamora sortea, de momento, las restricciones por el COVID-19. Cuando muchos zamoranos asumían ya como inaplazables las nuevas medidas de contención para luchar contra el virus la actualización de datos se desmarcó ayer con una cifra de positivos, once, que es la más baja desde inicios del mes de septiembre. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, aseguró además que el número de casos diagnosticados durante la última semana es de 296, lo que combinado con los últimos positivos deja a la pandemia en tendencia descendente en la provincia. Un mes ha costado cambiar la tendencia, pues fue a principios de septiembre cuando la propia Casado hablaba de progresión alcista para situar la tendencia una semana después en fase de contención. Si los datos acompañan a lo dicho por la responsable de la Consejería de Sanidad, los contagios deberían comenzar a ir a la baja en los próximos días.

Los datos son claros, aunque no sería la primera vez que la estadística que sigue a un día relativamente “bueno” en lo concerniente a número de positivos muestra un importante incremento. La Junta comunica once nuevos positivos de coronavirus detectados con PCR. Ninguno fue diagnosticado el lunes, siendo todos casos arrastrados de jornadas anteriores. Esto deja el total de positivos en 2.830. La mayoría de ellos, 2.453, han sido hallados con PCR. Por lo demás, Sanidad eleva la cifra de brotes activos a 38 con un total de 503 contagiados asociados a estos focos. Son 18 más que los 485 del día anterior.

Los datos del Instituto Carlos III indican también que la incidencia de la enfermedad se reduce en la provincia de Zamora. En la semana 38 de la pandemia, la que engloba desde el 14 hasta el 20 de septiembre, se registraron en Zamora 263 casos por cada 100.000 personas, lo que dejaba una de las tasas más altas del país —algo provocado indudablemente más por las bajas cifras de población que por el elevado número de casos—. En la semana 39, entre el 21 y el 27 de septiembre, la incidencia ha ido a menos y se sitúa en una media de 172,13 casos por cada 100.000 habitantes.

Desde el hospital Virgen de la Concha llegan a la vez buenas y malas noticias. Las buenas vienen de la mano del elevado número de altas que se han firmado en las últimas horas —quince—, algo que sitúa el total de zamoranos ingresados en planta en 79. Se pone así freno, al menos momentáneo, a la preocupante escalada de ingresos de las últimas jornadas. La presión sobre la Unidad de Cuidados Intensivos también se reduce y ahora son cuatro las personas que pelean contra la enfermedad desde las camas de esta unidad especial. Las malas noticias llegan derivadas del incremento en el número de fallecidos. La lista crece en dos personas y ya son 127 los zamoranos que han perdido la vida por consecuencia del COVID-19 en las camas del Complejo Asistencial de Zamora.

Con estos datos la presión asistencial que soporta el Hospital Virgen de la Concha se encuentra contenida. Están ocupadas el 29% de las camas de UCI extendida —17 en total—, cinco, la mayoría de ellos por pacientes COVID. La ocupación en planta es más alta. El Complejo Asistencial de Zamora —Sanidad da aquí datos del conjunto de los hospitales de la provincia, no solo del Virgen de la Concha (el que soporta la mayor parte de la carga de trabajo derivada de la pandemia)— tiene ocupadas el 81% de sus camas. Hay 394 camas disponibles y actualmente se encuentran en uso 320. La presión asistencial está por encima de la media regional, que se sitúa en el 76. Por encima de los datos de Zamora se encuentran el Río Ortega y el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca. La consejera de Sanidad reconoció ayer que la situación en los hospitales preocupa, pero que los datos actuales todavía no se pueden comparar a los registrados durante el mes de marzo, en las peores semanas de la pandemia.

LA SITUACIÓN EMPEORA EN SAYAGO, QUE YA SUMA 34 POSITIVOS EN LA úLTIMA SEMANA

Sayago es hoy por hoy la zona de salud de la provincia de Zamora que más preocupa por el avance del COVID-19. Los datos de Sanidad indican que las localidades comprendidas en este área de salud registran 34 positivos en la última semana, cifra que se eleva hasta los 44 si se toman como referencia los últimos catorce días. Esto deja una incidencia de 53 afectados por cada 10.000 tarjetas sanitarias.

Por lo demás, llama la atención la vuelta a “zona verde” del área de salud de Benavente Norte, que registra solo tres casos positivos por PCR en los últimos siete días. La evolución de la zona es buena desde hace varios días, pues su situación fue complicada a finales de agosto y principios de septiembre. No sucede lo mismo con Benavente Sur, donde el panorama es sensiblemente peor. Los municipios de este área de salud, que incluye a la mitad de Benavente, suman 23 positivos en una semana. Los datos son malos también en Toro, aunque la progresión es mejor que hace días. Los 41 casos de las últimas siete jornadas representan solo uno más que un día antes. En el resto de las áreas de salud de la provincia los cambios son muy leves, con un positivo arriba o abajo con respecto a las jornadas anteriores.

Por lo que respecta a la capital, la situación mejora en el área de salud del Virgen de la Concha, donde la cifra de positivos en la última semana cae desde los 32 del lunes a los 25 de ayer. Puerta Nueva se mantiene invariable, con 25, y Santa Elena empeora su situación al pasar de 17 a 21. Parada del Molino evoluciona levemente a peor hasta los 23 positivos, uno más.

Así las cosas toda la provincia, a excepción de Tábara —única zona limpia— y Benavente Norte se encuentra en zona naranja. Esto obliga a restringir al máximo el contacto social entre las personas residentes en la zona. Además, obliga a evitar reuniones de más de 10 personas y se recomienda limitar al máximo la presencia en lugares cerrados.