No era la primera vez que los hermanos discutían por el mismo motivo: al acusado no le gustaba nada su futura cuñada. Pero esta vez la disputa se le fue de las manos y, fuera de sí, zanjó la cuestión con un hacha que lanzó directamente a la cabeza del hermano pequeño. Los hechos, ocurridos en septiembre de 2017 en Santiago de la Requejada y admitidos ayer en su totalidad por el procesado, constituyen un delito de homicidio en grado de tentativa por el que el Ministerio Fiscal solicitaba a la Audiencia Provincial que impusiera 8 años de prisión y varios de alejamiento.

Sin embargo, la benevolencia del hermano pequeño, de 45 años de edad, permitieron que la Fiscalía accediera ayer a reducir la pena solicitada, que se quedó en dos años de cárcel, con suspensión de su ejecución siempre que el hombre, de 59 años de edad, no vuelva a delinquir. “En caso contrario, cumplirá esta pena y la que le impongan si comete otro delito, ¿lo ha entendido?”, le advirtió el presidente de la Audiencia Provincial, Jesús Pérez Serna, a lo que el imputado asintió con la cabeza.

La reducción de la condena ha sido posible, asimismo, porque la Audiencia ha admitido como circunstancias atenuantes del delito la enajenación mental y la obcecación con las que actuó el procesado, que no fue capaz de controlar su ira durante el enfrentamiento provocado con su hermano pequeño para exigirle que dejara a la mujer con la que mantenía una relación sentimental, según consta en el escrito de acusación de la Fiscalía. Los reproches verbales del hermano mayor se venían produciendo prácticamente desde que el pequeño inició una relación sentimental con una mujer que no era del agrado del procesado, quien el día del suceso acudió al granero en busca del enamorado especialmente alterado. La discusión acalorada fue más allá y pudo haber causado la muerte de la víctima, que tuvo reflejos para apartar la cabeza e impedir que el hacha que el acusado agarró y le arrojó le diera de lleno.

TRES AÑOS DE ALEJAMIENTO Y SIN COMUNICARSE PARA APACIGUAR LOS ÁNIMOS

Los tres años de alejamiento entre los dos hermanos han servido para apaciguar los ánimos. La juez de Puebla de Sanabria tomó la medida, a petición del Ministerio Fiscal, cuando se interpuso la denuncia. La gravedad de la agresión, un homicidio en grado de tentativa, llevó a la magistrada a acordar que el hombre acusado de lanzar un hacha a la cabeza del pequeño de la familia no pudiera aproximarse a la víctima en tres años, ni hablar o comunicarse por ningún medio con él.

El procesado ha respetado al dedillo la imposición judicial, por lo que la Audiencia de Zamora, tras dictar ayer sentencia condenatoria en el mismo acto del juicio, decidió no ampliar esa medida. Los magistrados han considerado innecesario mantener el alejamiento del imputado respecto de su entorno familiar, ya que ha tenido una buena conducta tras la grave agresión que protagonizó en septiembre de 2017, en Santiago de la Requejada.

El ahora ya condenado a dos años de prisión, lo que no implicará su ingreso en Topas, no dudó en irrumpir en el granero donde estaba su hermano pequeño para exigirle que dejara de una vez por todas a la novia que tenía, relación que desaprobaba desde siempre y que se mantenía a pesar de su censura.