Un regreso sin festejo

La Iglesia de San Juan recupera a una de sus imágenes más icónicas. Tras varios meses de obras de restauración, la figura de Jesús Nazareno regresa a su templo reformada casi por completo. Así lo anunció este fin de semana la Cofradía de la Santa Vera Cruz, encantada de volver a ver a uno de sus símbolos predilectos de nuevo en su puesto habitual. La renovación de la imagen, tallada de manera anónima en el siglo XVII, se ha llevado a cabo dentro del convenio entre la Junta Pro Semana Santa y el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas.

Teo Hernando, presidente de la cofradía, asegura que el deterioro de la figura hacía que necesitara una renovación urgente. “Esta obra era una las más necesarias dentro del convenio con el Centro de Restauración de Simancas, debido al desgaste de la imagen con el paso del tiempo. Llevaba muchos años sin retocarse”, apunta. Hernando señala que “la remodelación ha sido casi completa, por el mal aspecto del símbolo”. “Los principales daños estaban en el rostro, las manos y las piernas, pero también se han hecho retoques en las articulaciones, que presentaban un deterioro importante. También se ha añadido un nuevo bastidor de vidrio, ya que el anterior no era para nada digno”, declara.

El nuevo aspecto de la imagen ha despertado el deseo de sus devotos por volver a verla. Sin embargo, los fieles que acudan a la Iglesia de San Juan a visitar al Nazareno deberán ser precavidos. La situación actual, marcada por el ascenso de la pandemia, obliga a establecer un protocolo de seguridad para poder rendirle culto. Hernando reclama el ineludible cumplimiento de las medidas para no correr ningún riesgo. “Se deberá entrar con mascarilla y dispondremos de geles hidroalcohólicos para el público. Además, el aforo estará reducido a 70 personas y solo se podrá acceder en el horario marcado por la Iglesia de San Juan”, explica.

La remodelación del Nazareno no ha sido el único aspecto con el que ha tenido que lidiar la Cofradía de la Santa Vera Cruz en los últimos meses. Hace tan solo unos días, el grupo religioso anunció la suspensión de la Fiesta de la Exaltación de la Cruz, celebración por excelencia de la cofradía junto con la Semana Santa. Todos los actos del festejo han sido cancelados, a excepción de la Santa Misa. “Hemos tratado de sacar adelante la fiesta por todos los medios, pero ha sido imposible. Trabajamos en ello hasta principios de agosto, pero los continuos rebrotes nos obligaron a renunciar. La situación sanitaria es muy difícil, y toca aplicar sentido común”, afirma resignado el presidente del grupo. “El panorama actual es el que es. Aún podemos disfrutar de muchas fiestas y Semanas Santas, pero ahora no es el momento”, reconoce.

La Santa Misa, único evento que se podrá realizar, se celebrará el sábado 12 de septiembre a las 20:30 en la Iglesia de San Juan. La eucaristía se oficiará en consonancia con las normas sanitarias y sin reserva de sitios. “La misa es lo único que hemos podido salvar, y se celebrará con límite de aforo y los requisitos sanitarios pertinentes. Además, no se podrá reservar un lugar en el templo como en otras ocasiones”, confirma Hernando. El organizador del evento ha querido también anunciar la cancelación de otros actos, como la entrega de distinciones. “Esperemos que en 2021 se pueda celebrar todo, pero no podemos asegurar nada dada la situación”, concluye.

La imagen de Jesús Nazareno de la Vera Cruz ha vuelto a su templo, pero aún deberá esperar para pasear por las calles de Zamora. La incertidumbre provocada por la pandemia hace que sea difícil saber cuándo podrá ser sacado en procesión, ni siquiera en Semana Santa. De momento y hasta que todo pase, sus fieles se tendrán que conformar con visitarlo en su hogar, la Iglesia de San Juan.Jesús Nazareno de la Vera Cruz, imagen distinguida de la Iglesia de San Juan, vuelve desde esta semana a su puesto habitual. Lo hace de una forma totalmente renovada, después de varios meses de obras de restauración que han pulido los desperfectos de su vieja figura. Rostro, manos, piernas y otras partes de la imagen han sido retocadas tras muchos años sin reformarse. A pesar de haberse arreglado para la ocasión, el símbolo no podrá ser venerado este mes de septiembre en la Fiesta de la Exaltación de la Cruz, como en años anteriores. Las condiciones sanitarias ocasionadas por la pandemia han supuesto la suspensión de casi todos los eventos de la celebración.