El parón del confinamiento ha dejado su rastro en el número de delitos cometidos en la capital y la provincia en el primer semestre del año, con un descenso que lleva el índice de criminalidad a mínimos que remiten a 2009, con una tasa de 24 delitos por cada mil habitantes.

Se podría decir que los delincuentes cumplieron con la medida sanitaria especialmente en Zamora, donde el índice de criminalidad se sitúa casi a 14 puntos por debajo de la media nacional y a 4 menos de la media de la comunidad de Castilla y León, declaró con satisfacción el subdelegado del Gobierno central en Zamora, Ángel Blanco, tras la reunión semanal de coordinación con responsables de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Los indicadores de criminalidad en municipios de más de 30.000 habitantes indican que, en el caso de Zamora, “tenemos una tasa de 26,3, la más baja de la serie histórica”, cercana a la del año 2009, cuando se situaba en 29,3, lo que Blanco califica de “resultados fantásticos, aunque hay que trabajar para mejorarlo” siempre.

En esa misma tendencia positiva se encuentra el esclarecimiento de delitos, con una tasa “un muy alta”, del 46,1%, un índice que no se daba desde 2011, cuando se situó en un 48%, lo que evidencia la “eficiencia de Guardia Civil y Policía Nacional”, indicó Blanco.

La buena labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tiene su incidencia en el importante número de detenidos en la investigación e investigados como autores de infracciones, en total 250 personas, otra buena noticia para el máximo responsable de Guardia Civil y Policía Nacional en la provincia, que se remitió al año 2010 para hallar un número cercano, 274.

En el otro lado de la balanza, las estafas bancarias por Internet constituyen una de las infracciones que “han crecido considerablemente” y que preocupan a Guardia Civil y Policía Nacional, de las que se ha advertido a la población y que se da especialmente en el medio rural, donde han subido de 26 a 54 hasta el 30 de junio, un 107% más, mientras que en la capital descendieron de seis a una.

Otro indicador negativo empaña, en cierto modo, esas buenas estadísticas: el incremento en un 5,7% de los robos con fuerza en domicilios, al pasar de 35 a 37 denuncias, establecimientos y otras instalaciones, porcentaje que disparan las sustracciones en los bares, si bien Blanco valora como “extraordinarios” los datos de la actuación policial durante esa primera mitad del año para combatir ese tipo de delitos que en general se han reducido.

Los robos con fuerza en vehículos han bajado mucho en la capital y “se ha corregido el problema perfectamente”, apuntó Blanco, al igual que el existente con los robos en los domicilios”, que se ha ido solventando. De modo que, en su conjunto, la tasa de robos con fuerza en las cosas ha vuelto a descender, aunque en los establecimientos hosteleros en la capital “hay una pequeña desviación”, especialmente en bares, apunta el máximo representante del Gobierno central en Zamora, delitos que comenten bandas organizadas que actúan en varias provincias, aunque no facilitó datos, que se darán a conocer más adelante.

Uno de los datos que “nos ha sorprendido”, explicó el subdelegado, es que el número de delitos de violencia en el ámbito familiar igual al registrado en el mismo periodo el año pasado, es decir, 111 denuncias, a pesar de los tres meses largos de confinamiento.

El subdelegado llegó a calificar como históricos los resultados del trabajo de la Policía Nacional, a la que dio la “enhorabuena”, al igual que a la Guardia Civil por la estadística de criminalidad en la provincia que supone “una buena despedida para el coronel Manuel Rodríguez Zabala” como jefe de la Comandancia en Zamora.