Cines Valderaduey ha anunciado la programación de una sesión “secreta” que tendrá lugar el próximo jueves 13 de agosto a las ocho de la tarde. La idea de los organizadores es que los espectadores accedan a la sala sin saber qué película van a ver hasta el momento en que se apaguen las luces.

Desde el cine han indicado que la película puede ser una comedia, un film de aventuras, un preestreno o un producto de cualquier otro género: “Lo que podemos asegurar es que, cuando empiece, nadie querrá irse”, han aseverado desde Valderaduey.

Lo único que sí han confirmado los organizadores es que el título elegido está recomendado para mayores de 16 años y que el precio de la entrada será de 4 euros. La sala seguirá los protocolos de seguridad y distancia marcados por la situación sanitaria.

“Lo hacemos con mucha ilusión porque es algo novedoso y que puede tener repercusión. Puede ser una comedia, una película de aventuras, un preestreno, lo que podemos asegurar es que cuando empiece nadie querrá irse”, constata José Manuel Fuentes, del departamento de exhibición, “porque lo que sí aseguramos es que se trata de una muy buena película”.

“Esto lo vi hace años en Alemania y me consta que en Zamora no se ha hecho nunca. Se nos ha ocurrido como una forma de motivar al público y buscar cosas nuevas”, apunta. Y es que el negocio del cine está ahora mismo “muy flojo, la verdad. Se ha unido la falta de películas, que no ha habido películas potentes y no tanto por el miedo del público, porque a la gente se le ve con ganas de venir”. Las distribuidoras, constata, “han preferido aplazar los estrenos porque las películas necesitan que se estrenen en todos los mercados a la vez, y América y China son muy importantes”. Así el estreno de cintas como Mulan, de Disney “la han dejado si fecha” Tenet, de Christopher Nolan, se estrena el 28 de agosto, y el único valiente ha sido Santiago Segura, que se ha jugado el todo por el todo. Ha acertado, pero se la ha jugado muchísimo”.

El verano es, normalmente, “la mejor época del año para el cine, porque es cuando llegan los estrenos fuertes, y es cundo más tiempo libre tenemos la gente para ir a las salas”. Todo eso ha cambiado con el coronavirus, aunque los pocos espectadores que hay llegan con interés. “La gente que viene lo hace con granas de disfrutar”, explica José Manuel Fuentes.

Las medidas de seguridad se siguen a rajatabla, ya que se mantiene la separación de asientos y la desinfección de los locales entre los distintos pases. Incluso se siguen vendiendo las populares palomitas, que se pueden comer, claro, sin la mascarilla: nunca ha durado tanto el consumo de los envases de cartón.