Intérpretes de “El violinista” durante un ensayo. | Cedida

Una de las artistas intervinientes en el certamen. | Nico Rodríguez

La función del sábado por la noche en la plaza de la Catedral. | J. L. F.

Un violinista sin ambición y una mujer cuyo único vicio es fumar. Así se presentan las dos obras que hoy cierran el Festival LittleOpera, “Le violoneux” y “Il segreto de Susanna”, ambas ya presentadas ayer en el Teatro Principal. El pase de esta noche, a las 20.30 en dicho escenario, concluye un certamen atípico marcado, este año, por el coronavirus y los protocolos de seguridad.

“Le violoneux”, traducido como “El violinista” es una opereta compuesta por Jacques Offenbach, en tono cómico, cuyos personajes principales son Reinette, Mathieu y Pierre. Reinette, ahijada de Mathieu, rompe el antiguo violín de este después de una discusión causada porque él se niega a pagar los 2000 francos que le exigen a Pierre, zapatero del pueblo enamorado de Reinette, para librarse del ejército. A partir de ese acontecimiento, queda al descubierto un gran secreto. Para dar vida a estos personajes, el festival zamorano cuenta con las interpretaciones de la soprano Ruth González, el tenor Miguel Ferrer, y el barítono Isidro Anaya.

“Mi personaje, Reinette, urde una cantidad de tramas para liberar a Pierre del ejército, mientras que el violinista ha decidido que el poder de la música es suficiente para vivir, sin necesidad de riquezas y en contra de lo que todo el mundo desea”, explica la soprano Ruth González, que actúa por primera vez en LittleOpera. La obra “tiene una moraleja y es muy divertida, con una música muy chispeante que creo que encanta al público”, añade la intérprete.

Para la mayoría de los artistas, su participación en LittleOpera supone la primera vez que se suben a un escenario después del confinamiento, algo que para ellos “es una suerte increíble”, como comenta Miguel Ferrer, tenor en “El violinista” que interpreta el papel de Pierre, un personaje que él mismo califica como “muy divertido, es el pretendiente de la protagonista y tiene que ir a la guerra pero no quiere, y se forma una situación muy graciosa porque piensa que el padrino de Reinette es una especie de brujo”.

En esta ópera, “los espectadores se van a encontrar con un programa doble, muy dinámico, divertido y muy bonito, porque los profesionales son de primera, todos han estado en grandes teatros y hay un peso muy grande en la interpretación, no solo como cantantes”, apunta el tenor, que nunca había cantado en Zamora, pero reconoce que “la conocía arquitectónicamente y es maravillosa”.

Este atípico evento cierra tras una semana marcada por el cumplimiento de las medidas de seguridad, tanto en escena como en las butacas o en los propios ensayos. “Llevamos siempre mascarilla, mantenemos la distancia y cumplimos con ello aunque no es fácil, pero le hemos puesto muchísimas ganas porque es un festival precioso y nos parece muy valiente que en esta época se celebre, teniendo en cuenta cómo están las cosas”, señala González.

Por otra parte, también de tintes cómicos, “Il segreto de Susanna”, de Ermanno Wolf-Ferrari, trata sobre una mujer cuyo único vicio es fumar, algo que no estaba bien visto en la época. La protagonista, la condesa Susanna, no quiere confesarle a su marido, el conde Gil, que es fumadora, y este sospecha que ella tiene un amante al oler a tabaco cuando llega a casa. Hasta que Gil descubre el secreto, la obra está marcada por situaciones que dan pie a la risa por la actitud del criado y las excusas de Susanna. Sus protagonistas, Sonia de Munck y Javier Povedano trasladaban ayer a LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA los entresijos de esta ópera y sus propias impresiones.

De esta manera, el certamen zamorano concluye como una de las primeras representaciones líricas que han podido desarrollarse con éxito después del período más duro del coronavirus, cuando multitud de artistas han visto canceladas la mayoría de las funciones.