Semanas después de anunciar la marcha de varios de los jugadores que llevaron al primer equipo a firmar una temporada de ensueño y de confirmar qué futbolistas tenía el club intención de mantener en su reto por mantenerse la próxima campaña en Primera RFEF, el Zamora CF abrió ayer el capítulo de incorporaciones para el curso 2021-2022 con el fichaje de Iñigo Baqué Atxotegi. Un refuerzo cuyas principales señas de identidad son su juventud, su experiencia y su polivalencia sobre el campo.

En los últimos tiempos, el director deportivo César Villafañe ha insistido en incorporar al proyecto rojiblanco jugadores que pudieran contar con ambición futbolística y un perfil amable para el técnico, David Movilla. Se ha apostado por refuerzos que gozaran de gran versatilidad, pudiendo ocupar diferentes posiciones en el terreno de juego y ofrecer al entrenador la opción de alterar su esquema sobre el verde sin mover demasiadas piezas del mismo. Una condición que desde luego presenta Iñigo Baqué, cuya trayectoria durante los últimos años podría otorgarle la etiqueta de “multiusos”.

Baqué, de 1,88 metros de altura y 24 años, comenzó su carrera futbolística en el fútbol sénior como centrocampista. El vasco había ofrecido un rendimiento espectacular en la cantera del Athletic Club, a la que llegó desde la Cultural Durango, hasta el punto de jugar la Youth League con los “cachorros” y ser internacional con España en categoría Sub-18. Por entonces, su perfil era el de un jugador defensivo, pudiendo también ocupar la posición de central gracias a sus cualidades físicas, pese a sus destacadas capacidades técnicas.

Baqué era una gran promesa y no paró de crecer con “los leones”. Jugó dos temporadas con el Basconia de Tercera División, acumulando en esta liga más de 50 encuentros, para salir cedido en la temporada 2016-2017 al SD Amorebieta de Segunda B, categoría que ya no abandonaría. Y es que, en esa temporada (en la que coincidió con el zamorano Dani Hernández) y con 34 partidos, demostró ser más que un pivote defensivo al uso, situación que le abrió las puertas del Bilbao Athletic donde en los siguientes años pasaría a ocupar diferentes posiciones, con más incidencia en la parcela ofensiva.

Sin embargo, y tras contar con otra buena campaña con los rojiblancos, en la temporada 2018-2019 sufrió una rotura de ligamento cruzado en una de sus rodillas y su progresión se vio truncada. Una lesión de la que recayó posteriormente, lo que hizo que se perdiera prácticamente dos temporadas. Un calvario que dejó atrás para volver a un filial en el que pasó a desempeñar el papel de mediapunta y, ocasionalmente, el de delantero.

Baqué disputó un total de 22 encuentros la pasada temporada, cifra inferior a la que estaba acostumbrado, con el Bilbao Athletic que ha decidido prescindir de sus servicios al no poder ocupar hueco de jugador Sub-23 este año. Una circunstancia que ha sabido aprovechar el Zamora CF para firmar un futbolista con mucho talento que cuenta con cinco temporadas en Segunda B, tres play-off de ascenso a Segunda y dos campañas en Tercera División ya a sus espaldas pese a no alcanzar los 25 años. Datos que hacen pensar que, pese a su juventud, se trata de un futbolista con mucha experiencia capaz de alcanzar su mejor versión con la camiseta del Zamora CF para disfrute del Ruta de la Plata.