David Movilla, entrenador del Zamora CF, reconoció ayer que con 25 puntos, el equipo está salvado del descenso: "Estos tres puntos certifican ese objetivo que teníamos y estoy muy contento con ello por, no sólo haberlo conseguido, sino además porque, a falta de cuatro jornadas, para nosotros significa mucho. Si lo proyectamos a una liga de 20 equipos, estaríamos hablando de que nos hubiésemos salvado a falta de ocho jornadas, en un formato en el que el cuarenta por ciento de los equipos van a jugar la fase de promoción de descenso. Luego ya veremos cuántos bajan. En un grupo de veinte y 38 jornadas, estaríamos hablando de estar entre las doce primeras posiciones. Eso da la dimensión de lo que están haciendo estos chicos, les estoy muy agradecido porque es una gozada verles entrenar, competir y crecer, y cómo todos se alegran de lo que el equipo consigue independientemente del protagonismo de cada uno".

"Queremos disfrutar, el objetivo no es llegar a ningún lugar -añadió Movilla-, sino dar nuestra mejor versión en los partidos que nos quedan" y añadió citando a Ortega y Gasset que "no vivimos a la altura de nuestras capacidades, lo hacemos a la altura de nuestras creencias". Se negó además a cometer la "osadía de ponerle límites a este equipo pero tampoco hacer una fanfarronada, ni pecar de hacer declaraciones más altisonantes y luego que no se proyecten en el campo. Lo que sí tengo muy claro es que no se dónde va a llegar este equipo pero sí al límite que pueda dar". Movilla siguió aludiendo una vez más al entorno del equipo con el que sigue sin conectar: "Llevo dos años aquí y ya no estoy pendiente de qué energía vibra en el entorno zamorano. Ya lo conozco y me imagino que ahora seremos el City, el Bayern de Munich, seremos la leche, y en una semana me pueden dar palos a mi por todos los lados". Movilla siguió asegurando que vive estos momentos "con gran tranquilidad, con gran conciencia y disfrutando mucho de todo esto. Con el convencimiento de que vamos a llegar a donde podamos llegar y no tengo ni idea a dónde".

Pese a que el Zamora se situaría líder si gana el miércoles en Guijuelo, Movilla, en su habitual tono displicente añadió que "no pensamos en lideratos ni en cosas de éstas. Entendemos que se habrá creado un clima de euforia pero este equipo tiene los pies en el suelo, pensamos que nos quedan diez partidos y queremos disfrutar al máximo de ellos. Me siento muy orgulloso de estos chicos incluso en las derrotas, como ocurrió contra el Celta, y vamos a disfrutar de lo que queda compitiendo como lo estamos haciendo, sabiendo que nos puede ganar cualquiera, pero somos conscientes de los equipos que tenemos cerca, delante o detrás", y en un apunte de erudición clásica explicó que "a veces nos obcecamos con llegar a los sitios, ese anhelado viaje a Ítaca. Queremos disfrutar de todo lo que Ítaca nos da y está siendo maravilloso. Así lo sentimos, podría hacer unas declaraciones muy ambiciosas, pero la ambición la muestran estos jugadores. Unas veces ganamos y otras perdemos pero el potencial de este grupo es enorme y la dificultad de estas cuatro jornadas y de las otras que nos queden, es enorme".