Desde que el Grupo Vivir llegó para coger las riendas del Zamora CF el mensaje y el objetivo siempre fue el mismo: alcanzar el fútbol profesional que es donde realmente se obtienen beneficios y que es, sin duda, la gran ilusión de la afición que en la época dorada se rozó con la yema de los dedos. Tras un par de años de los empresarios madrileños en la entidad del Duero hace dos semanas se daba un paso importante hacia ese reto que no es otro que el anhelado ascenso a Segunda División B. Ahora, con la mente puesta en la temporada 20-21, y con la futura Segunda División PRO en el horizonte, se piensa en nuevos objetivos y es que este año la categoría de bronce tiene cuatro destinos: descenso a Tercera, permanencia en Segunda B o ascensos a Segunda PRO o Segunda División A.

En el Zamora tienen claro que este es el año de la consolidación, y, aunque no se renuncia a nada, lo primero es atar la permanencia.

El entrenador rojiblanco aseguraba que desde el Grupo Vivir se le ha pedido como primer compromiso “no descender a Tercera División. Esta categoría que nos ha costado alcanzar, mantenerla”, y es que en el club son conocedores de las dificultades con las que se van a encontrar al pasar de favoritos a cenicientas, algo que David Movilla tiene claro. “Es que es así. Tengo un amigo que juega a las cartas y siempre me dice que en el póquer si no sabes quién es el pringado es que el pringado eres tú. Y yo busco el pringado, y no lo veo. Los demás te ven como el débil por ser el recién ascendido, y tendremos que rebelarnos respecto a esa etiqueta que podemos tener. A mí no me gusta ser la cenicienta, pero si lo somos, vamos a tratar de enfrentarnos a esta circunstancia con cierto orgullo”, indicó el técnico que admite que pensar en la PRO ahora mismo es una quimera y es que, aunque en ambición no les van a ganar, quiere ser realista.

De la misma opinión es el director deportivo, César Villafañe, quien cree que lo primero es luchar por mantener la categoría. También hay que tener en cuanta que todavía no se conocen los rivales con los que se enfrentarán en la primera fase de la Liga, dentro de un subgrupo de diez, pero sí insistió en que hay equipos “muy potentes” y que llevan meses configurando la plantilla, algo que ellos han empezado a hacer hace diez días. Por ahora, 17 renovaciones (aunque Perrini se irá cedido) y cuatro fichajes, aunque quedan futbolistas por llegar.