
A.B.G.
El incendio de Fermoselle se estabiliza, pero la tarde amenaza con reactivar las llamas por el calor y el viento
Viernes 31 de julio de 2026 a las 14.00 horas. El incendio forestal de Fermoselle se mantiene estable, pero la preocupación no ha desaparecido. Tras una noche más favorable, el operativo mira ahora a la tarde, cuando el calor y el viento pueden volver a complicar la situación.
Francisco Bolaños, director técnico de extinción, ha explicado que el fuego ha pasado una noche "mucho mejor" que la anterior. Durante esas horas, los equipos han aprovechado para avanzar con maquinaria pesada y rematar el terreno con herramientas manuales.
Los trabajos no se han detenido durante la mañana. En las zonas accesibles del perímetro, los efectivos enfrían el suelo, aseguran los puntos ya recorridos por las llamas y tratan de cerrar cualquier posibilidad de reproducción.
La presión se concentra en Mámoles y cerca de Tormes
Ahora, el foco está en los sectores más delicados. Los puntos calientes se localizan en Mámoles y en la cola de los flancos izquierdo y derecho, en las proximidades de Tormes.
Allí trabajan los medios aéreos. La misión es clara: contener la actividad del fuego antes de que llegue el momento más peligroso del día.
La tarde será decisiva. El aumento de las temperaturas y la posible entrada de viento pueden reactivar las llamas y provocar nuevas carreras del incendio por las laderas.
Eso es precisamente lo que el operativo quiere evitar. El día anterior, el fuego salió del cañón del Duero y avanzó con rapidez hacia arriba, impulsado por el viento.
Una estabilidad todavía frágil
La situación es estable, pero no está resuelta. El terreno abrupto, los puntos calientes y la evolución de las condiciones meteorológicas obligan a mantener la vigilancia.
Durante las próximas horas, los equipos seguirán reforzando el perímetro por tierra y desde el aire. El objetivo es impedir que el incendio recupere fuerza y vuelva a escapar de las zonas ya controladas.



