Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La clave inesperada para que una inteligencia artificial aprenda mejor

Un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) apunta que introducir una cantidad controlada de caos puede acelerar el aprendizaje de redes neuronales artificiales

Archivo - Diferentes productos de Inteligencia Artificial.

Archivo - Diferentes productos de Inteligencia Artificial. / Philip Dulian/dpa - Archivo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La inteligencia artificial podría aprender mejor no solo con orden, sino también con una dosis controlada de caos. Esa es la conclusión de un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), realizado por el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB).

El trabajo, publicado en Physical Review Research, señala que introducir una cantidad controlada de caos en redes neuronales artificiales puede mejorar su aprendizaje y acelerar su entrenamiento.

Según explica el estudio, estos sistemas computacionales, inspirados en las neuronas biológicas, funcionan ajustando gradualmente sus parámetros internos hasta alcanzar un nivel satisfactorio de rendimiento.

Los investigadores observaron que, cuando la inteligencia artificial opera al inicio del comportamiento caótico, se produce un equilibrio entre dos estrategias: refinar soluciones ya conocidas y explorar nuevas posibilidades dentro del gran número de configuraciones posibles.

El punto donde aparece el caos

Las redes neuronales artificiales suelen aprender mediante algoritmos de optimización como el descenso de gradiente. El CSIC explica que este proceso permite calcular errores y ajustar gradualmente el aprendizaje hasta reducirlos al mínimo.

Con tasas de aprendizaje pequeñas, el proceso es estable y avanza de forma ordenada. Pero cuando esa tasa aumenta, el equipo observó que el sistema se vuelve sensible a pequeñas diferencias en el punto de partida. Eso implica que dos redes casi idénticas pueden evolucionar de forma muy distinta durante el aprendizaje.

“En lugar de perjudicar al aprendizaje, esta inestabilidad caótica puede en realidad acelerarlo”, explica Lucas Lacasa, investigador del IFISC y coautor del estudio. “Cerca del límite donde comienza la dinámica caótica, el sistema encuentra un punto ideal que le permite aprender significativamente más rápido”, añade.

El equipo rastreó las rutas que siguen los parámetros durante el entrenamiento y midió su sensibilidad. El resultado fue que con valores pequeños el aprendizaje fluía con estabilidad; con valores muy altos, el caos hacía colapsar el proceso; pero en la zona intermedia aparecía un equilibrio que aceleraba el entrenamiento.

Una posible vía para una IA más eficiente

El fenómeno se detectó en diferentes arquitecturas de redes neuronales, funciones de activación y conjuntos de datos.

Miguel C. Soriano, investigador del IFISC y coautor, destaca esa consistencia. “El entrenamiento acelerado que observamos cerca del borde de la estabilidad resulta ser notablemente robusto”, afirma.

El estudio también conecta estos resultados con la hipótesis del “borde del caos”, una idea de la ciencia de sistemas complejos que plantea que ciertos sistemas computacionales funcionan mejor en el límite entre orden y desorden. “Comprender y explotar este régimen podría ayudar a diseñar sistemas de IA más rápidos y eficientes en el futuro”, señala Pedro Jiménez-González, primer autor del trabajo.

Tracking Pixel Contents