Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El tercer párpado en gatos: qué es y cuándo debe preocuparnos

Si el tercer párpado de tu gato permanece visible durante horas o presenta síntomas como ojo rojo o lagrimeo, es crucial consultar a un veterinario para descartar problemas

Gatos callejeros en un pueblo de Zamora

Gatos callejeros en un pueblo de Zamora / EVA PONTE

M. C. / LNE

¿Tienes gato? Si alguna vez has visto en el ángulo interno del ojo de tu gato una telilla blanquecina o rosada, no te preocupes: es el tercer párpado, también llamado membrana nictitante. Es una estructura normal en los felinos que suele pasar desapercibida, pero que puede asomar en ciertas circunstancias.

El tercer párpado actúa como un escudo extra: protege la córnea, ayuda a repartir la lágrima y contribuye a mantener el ojo limpio y húmedo. Por eso puede verse durante unos segundos cuando el gato está muy relajado, medio dormido o recién despertado.

En un gato sano, que el tercer párpado aparezca de forma puntual y desaparezca al poco tiempo suele no tener importancia, sobre todo si el animal está activo, come bien y no muestra molestias.

VÍDEO | Destrozos en los refugios para gatos del barrio de Pinilla (Zamora)

Cedido

Cuándo hay que estar alerta

Conviene consultar al veterinario si el tercer párpado permanece visible durante horas o días, o si va acompañado de alguno de estos signos:

  • Ojo rojo, inflamación o dolor (guiña, se rasca, mantiene el ojo cerrado).
  • Lagrimeo o legañas abundantes (especialmente amarillas o verdosas).
  • Opacidad en el ojo o aspecto rayado.
  • Aparición marcada en un solo ojo.
  • Síntomas generales: apatía, pérdida de apetito, vómitos o diarrea.

Causas frecuentes

Verlo más de lo habitual puede deberse a conjuntivitis, una irritación por polvo o un cuerpo extraño, dolor ocular o incluso una úlcera corneal (a veces por arañazos o peleas). En gatos decaídos o con problemas digestivos también puede hacerse visible en ambos ojos; en algunos casos se menciona el síndrome de Haw, que requiere revisión para descartar otras causas.

Si hay legañas leves, se puede limpiar con suero fisiológico y una gasa. Pero es importante no usar colirios humanos ni medicación “por si acaso”: ciertos productos pueden empeorar lesiones como las úlceras.

Tracking Pixel Contents