Los molestos insectos pueden infestar no sólo nuestras casas en el campo, sino también nuestros hogares en la ciudad. Pensemos en los mosquitos, cuyo molesto zumbido puede arruinar y perturbar nuestro sueño. Por no hablar de sus picaduras, que provocan ardor y picor. No olvidemos las moscas, las chinches y los mosquitos, que están dispuestos a invadir nuestros hogares. Hay que tener cuidado, sobre todo, con las cucarachas y los cucarachones que pueden estar escondidos en cualquier rincón de la casa.

¿Por qué son peligrosas las cucarachas y los cucarachones?

Las cucarachas y los cucaracheros son animales muy peligrosos. Las infestaciones de estos insectos pueden causar mucha preocupación y ansiedad. Su presencia sería un verdadero peligro para la salud humana. Son capaces de transmitir enfermedades como la salmonelosis, pero también alergias, infecciones, etc. Estos insectos se reproducen rápidamente y en poco tiempo pueden invadir toda nuestra casa.

Cuando vemos una cucaracha, además de miedo y asco, nuestro primer pensamiento es echarla inmediatamente. Pero si la visita se repite varias veces, entonces podemos tener un problema. Para deshacerse de estos insectos, hay que saber dónde se esconden. Las cucarachas adoran los ambientes húmedos y oscuros y entran en las casas en busca de comida.

Así que no sólo hay que revisar el sótano o el garaje, sino también echar un vistazo a la cocina. Este es su entorno ideal. Aquí pueden encontrar comida y también lugares oscuros. Comprobamos especialmente detrás de los electrodomésticos, cerca de los cables eléctricos, cerca del cubo de la basura, especialmente si está debajo del fregadero. Pero tampoco hay que olvidar el baño. Las cucarachas podrían estar al acecho en las tuberías y desagües porque están conectadas al alcantarillado o a la fosa séptica. También revisamos detrás de la lavadora, la secadora, los accesorios del baño y el fregadero.

¿Cómo sabemos que están ahí?

Así pues, no sólo en el sótano, las cucarachas y los cucarachones también pueden estar al acecho en el baño y la cocina. Pero, ¿cómo nos fijamos en ellos? Estos insectos no son muy amantes de la luz y esperan a que la oscuridad salga de su escondite. Pero hay que tener cuidado, porque durante el día podemos encontrar sus excrementos por la casa, que son pequeños granos oscuros que se parecen mucho al café en polvo.