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El error que cometen muchos corredores cuando empieza a llover

Preparar el material y adaptar la carrera son algunas de las recomendaciones para afrontar un entrenamiento en un día lluvioso

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El cielo se cubre, empieza a caer agua y muchos corredores guardan las zapatillas. Sin embargo, la lluvia no tiene por qué poner fin al entrenamiento. Un artículo publicado por Intersport recoge diferentes recomendaciones para correr bajo la lluvia, desde las precauciones sobre superficies mojadas hasta la elección de la ropa y el cuidado del material después de terminar.

Según explica Intersport, entrenar en días de lluvia exige prestar atención a las condiciones del terreno. El asfalto mojado, los senderos embarrados, los pasos de cebra, las alcantarillas metálicas o las hojas húmedas pueden convertirse en superficies resbaladizas, por lo que recomienda mantener la concentración durante la carrera.

También aconseja adaptar la zancada cuando el suelo está mojado, acortando un poco el paso y aumentando la cadencia para mejorar la estabilidad. En las bajadas, además, conviene moderar la velocidad y evitar los charcos profundos, que pueden esconder baches o irregularidades.

Las zapatillas y la ropa también cuentan

El equipamiento es otro de los puntos destacados. Las zapatillas deben ofrecer un buen agarre en superficies mojadas y la ropa debe ser ligera, transpirable y de secado rápido. Una chaqueta cortaviento impermeable puede ayudar a protegerse del agua y el viento, mientras que una gorra o visera puede mejorar la visibilidad cuando la lluvia es intensa.

Los accesorios reflectantes también cobran importancia cuando llueve, ya que la visibilidad puede ser menor. Una banda reflectante o una linterna frontal ligera son algunas de las opciones que recoge el artículo.

Para vestirse sin pasar frío, la propuesta pasa por utilizar un sistema de capas. Una primera capa de secado rápido puede ayudar a alejar el sudor de la piel, mientras que una chaqueta impermeable o cortaviento ligera protege frente al agua y el viento. En los pies, los calcetines técnicos pueden ayudar a mantenerlos calientes y reducir el riesgo de rozaduras.

Qué hacer cuando termina el entrenamiento

El cuidado del material también forma parte de las recomendaciones. Si las zapatillas han quedado empapadas, en Intersport aconsejan no colocarlas junto a un radiador ni utilizar secadores eléctricos. Propone sacar las plantillas, rellenarlas con papel de periódico y dejarlas en un lugar ventilado.

La ropa técnica debe lavarse lo antes posible para evitar malos olores y conservar sus propiedades. También recomienda utilizar detergentes suaves y evitar los suavizantes.

En palabras de Intersport, la lluvia tampoco elimina la necesidad de prestar atención a la hidratación. La sensación de frescor puede hacer pensar que se ha perdido menos líquido, por lo que en las sesiones largas aconseja llevar agua y mantener la recuperación posterior con movilidad, estiramientos suaves y una correcta ingesta de proteínas y carbohidratos.

Con el equipo adecuado, algunas precauciones y el cuidado posterior del material, correr bajo la lluvia puede formar parte del entrenamiento sin necesidad de dejar las zapatillas guardadas hasta que vuelva a salir el sol.

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