Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cinco errores que hacen que gastemos más dinero en el supermercado sin darnos cuenta

Son fallos muy tontos que puedes corregir sin gran problema para no gastar de más

Una persona recorre los pasillos de un supermercado con el carro de la compra.

Una persona recorre los pasillos de un supermercado con el carro de la compra. / FERNANDO SÁNCHEZ / Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Ir al supermercado sin la lista de la compra conlleva su peligro porque, a buen seguro, vas a comprar más. En otras palabras: vas a gastar más. Por eso, si quieres ahorrar, conviene evitar ciertos hábitos que encarecen el importe de la visita a la tienda o el súper. Son errores comunes que todos cometemos y que repercuten en el ticket final de forma notable: ¿De verdad tenías tanta hambre para comprar esa bolsa de ultraprocesados? ¿De verdad era necesaria tanta comida? ¿Había papel higiénico de repuesto en casa o ya compramos? A continuación, recopilamos estos pequeños errores para que la próxima compra no se salga de tu presupuesto porque, al final, el ahorro empieza antes de entrar en el supermercado.

Estantes de comida preparada en un supermercado

Ir a hacer la compra sin hambre es uno de los trucos para ahorrar en el supermercado / ShutterStock.

1. Ir al supermercado sin una lista de la compra: adiós a la improvisación

Uno de los errores más frecuentes es acudir al supermercado sin haber planificado previamente qué productos necesitamos. Recorrer los pasillos sin una lista facilita que terminemos introduciendo en el carrito alimentos o artículos que no estaban previstos.

La solución es sencilla: antes de salir de casa, conviene revisar la despensa, el frigorífico y el congelador y elaborar una lista con aquello que realmente hace falta. Además, planificar las comidas de los próximos días permite ajustar mejor las cantidades y reducir el riesgo de comprar alimentos que después terminan desperdiciándose.

2. No comparar el precio por kilo o por litro: no a las ofertas engañosas

Un producto que parece más barato porque tiene un precio final inferior puede resultar más caro cuando se compara la cantidad que contiene. Para saber qué opción es realmente más económica, es recomendable fijarse en el precio por kilo, litro o unidad, una información que suele aparecer en la etiqueta del establecimiento. Evita que el formato del envase influya en la decisión.

3. Comprar un producto solo porque está en oferta: no caigas en la trampa

Las promociones pueden resultar útiles para ahorrar, pero únicamente cuando afectan a productos que realmente necesitamos y cuyo precio rebajado es competitivo. Un descuento puede incentivar una compra que no estaba prevista. También puede ocurrir que compremos más unidades de las necesarias simplemente porque el establecimiento ofrece una promoción por cantidad, como las ofertas de 3x2. ¿De verdad necesitábamos tres botes enormes de detergente que vamos a tardar en gastar y ocupan espacio? Aquí es bueno preguntarse si lo hubieras comprado igualmente si no estuviera anunciado como oferta.

4. Hacer la compra con hambre: comprarás y te arrepentirás

Ir a hacer la compra con hambre puede favorecer las compras impulsivas. Los productos preparados, los aperitivos, los dulces o determinados alimentos de consumo inmediato pueden resultar especialmente atractivos cuando se tiene apetito. Por eso, evita hacer la compra justo antes de comer o cenar.

5. No revisar lo que ya tenemos en casa: evita tener botes duplicados

Otro error habitual es comprar productos que ya están en la despensa, el frigorífico o el congelador. Esto puede provocar que algunos alimentos se acumulen y terminen caducando antes de ser consumidos. Antes de elaborar la lista, dedicar unos minutos a comprobar qué productos quedan en casa puede ayudar a evitar compras duplicadas.

Tracking Pixel Contents