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Ahorros

El sencillo truco para ahorrar champú sin tener que echarle agua al bote

Un sencillo truco que permite controlar la cantidad de producto y evitar el desperdicio sin cambiar la rutina de lavado

El sencillo truco para ahorrar champú sin tener que echarle agua al bote.

El sencillo truco para ahorrar champú sin tener que echarle agua al bote. / Pexels

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Zamora

Ahorrar champú no tiene por qué convertirse en una operación de supervivencia doméstica. Un truco muy sencillo consiste en utilizar un dispensador con bomba para controlar mejor la cantidad de producto que usamos en cada lavado.

Al servir siempre una dosis parecida, el dispensador evita uno de los problemas más habituales: apretar demasiado el bote y acabar con media botella en la mano. De esta forma, se puede reducir el desperdicio sin cambiar la rutina de lavado ni recurrir a técnicas más extremas.

La idea es especialmente útil en champús con envases grandes, donde resulta difícil calcular cuánto producto sale cada vez. Con una bomba dosificadora, basta con encontrar el número de pulsaciones adecuado para el tipo y la cantidad de cabello.

Y, sobre todo, tiene una ventaja importante: permite ahorrar sin llegar al nivel de añadir agua al champú y agitar el bote hasta sacarle la última molécula.

Un pequeño cambio que puede hacer que cada envase dure más y que, de paso, el bolsillo también lo note.

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