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Ahorros

El truco para guardar disfraces sin ocupar medio armario y volver a encontrarlos fácilmente

Una buena organización y conservación de los disfraces permite reutilizarlos, intercambiarlos y darles una segunda vida en diversas celebraciones

El truco para guardar disfraces sin ocupar medio armario y volver a encontrarlos fácilmente

El truco para guardar disfraces sin ocupar medio armario y volver a encontrarlos fácilmente / Ch.S. (Archivo)

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Zamora

A lo largo del año son varias las celebraciones que nos invitan a disfrazarnos. Carnaval, Halloween, fiestas temáticas, festivales, cumpleaños o celebraciones escolares hacen que, poco a poco, vayamos acumulando disfraces, pelucas, máscaras y todo tipo de complementos. El problema llega cuando termina la fiesta y toca encontrar un lugar para guardarlo todo.

Con algunos trucos sencillos es posible conservar los disfraces en buen estado y, al mismo tiempo, ahorrar espacio en armarios y trasteros. Una de las opciones más prácticas consiste en guardar cada conjunto completo en una bolsa con cierre, incluyendo también sus accesorios más pequeños. De este modo, además de ocupar menos, se evita perder piezas de un año para otro.

Las bolsas de vacío pueden ser especialmente útiles para prendas voluminosas de tela, como capas, vestidos o monos. Sin embargo, conviene evitar este sistema con pelucas, sombreros, máscaras, cascos o disfraces que incorporen espuma, ya que la presión podría deformarlos.

Otra forma de aprovechar mejor el espacio es utilizar el propio disfraz como lugar de almacenamiento. Guantes, cinturones o pequeños complementos pueden guardarse dentro de pantalones, botas, sombreros o cascos. En el caso de prendas largas, enrollarlas en lugar de doblarlas repetidamente puede ayudar a reducir el volumen y evitar algunas arrugas.

También resulta útil organizar los disfraces por conjuntos y colocar una fotografía o una etiqueta en el exterior de cada bolsa o caja. Así, cuando vuelva a llegar Carnaval o Halloween, no será necesario revolver todo el armario para encontrar el atuendo adecuado.

Con una buena organización, los disfraces que se utilizan solo unos días al año pueden dejar de convertirse en un problema de espacio. Además, conservarlos correctamente permite reutilizarlos, intercambiarlos entre familiares o amigos y darles una segunda vida en futuras celebraciones.

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