Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tu ropa huele mal cuando la sacas de la lavadora: lo que estás haciendo mal y cómo cambiarlo

Tres consejos simples para despedirte para siempre del olor a humedad en el tambor de tu lavadora y en tu colada

El ruido de la lavadora te puede acabar costando una multa

El ruido de la lavadora te puede acabar costando una multa

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La lavadora es uno de esos aparatos que marcaron un cambio colosal en el estilo de vida de las personas, pero se puede convertir en un dolor de cabeza cuando, sin saber por qué, parece que la ropa sale en peor estado que cuando entró en el tambor. En esos casos, puede suponer toda una tortura descubrir la razón por la que las prendas emiten ese mal olor tan característico.

Sin embargo, aquí tienes tres de los motivos más comunes.

Abre la puerta a los buenos olores

Una de las principales causas del mal olor en la ropa recién lavada es que el propio aparato esté continuamente cerrado. Para ventilar el tambor, higienizar los lavados y prevenir las bacterias y la humedad que causa los malos olores, es esencial que la puerta esté abierta constantemente si la lavadora no se está utilizando. De esta forma, se aireará el cubículo y se evitará que la humedad se acumule en el tambor.

Para que la ropa huela bien, es esencial no saltarse ni restarle importancia a este paso, ya que si el tambor no está higienizado el lavado no será efectivo y la ropa no saldrá limpia.

Cuidado con las cantidades

El uso excesivo de detergente y/o suavizante es el peor enemigo de una colada bien limpia. A veces, menos es más, y este es uno de esos casos. Utiliza como referencia las dosis recomendadas por los fabricantes, que suelen incluir marcas en los propios tapones. También la lavadora tiene unas muescas que indican los máximos recomendados por el fabricante.

La temperatura sí importa.

El agua fría no elimina la grasa corporal ni las bacterias acumuladas en la ropa, por lo que esta no solo olerá mal sino que tampoco estará limpia, aunque no puedas ver la suciedad a simple vista.

Alterna los lavados en frío con otros a mayor temperatura teniendo en cuenta lo que admita la etiqueta de la prenda, o usa un aditivo desinfectante textil para agua fría.

También has de tener en cuenta que el filtro de la lavadora acumula suciedad, pelusas, cabello y agua parada, por lo que es importante revisarlo y limpiarlo de forma periódica, unas dos veces al mes como mínimo.

Tracking Pixel Contents