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7 señales de que el amor en una pareja se está apagando

La ausencia de gestos de cariño y el empobrecimiento de la comunicación están entre las señales descritas

El nuevo lenguaje del amor.

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El desenamoramiento no suele producirse de un día para otro. Antes de que una relación llegue a su final pueden aparecer cambios que afectan a la forma de pasar tiempo juntos, comunicarse, mostrar cariño o compartir proyectos. Sin embargo, esas señales no siempre se reconocen a tiempo.

Desde Rincón de la Psicología señalan que el enamoramiento, la pasión y el deseo de estar juntos pueden cambiar con el paso del tiempo. Algunos psicólogos sitúan el inicio de ese proceso entre los seis meses y los dos años de relación, aunque otros consideran que el amor puede mejorar con los años si ambos miembros se esfuerzan por mantenerlo.

Siete señales que pueden aparecer

  1. Una de las primeras señales descritas es la pérdida de la alegría asociada a estar en pareja. Los encuentros pueden espaciarse y desaparecer los sentimientos positivos que antes generaban, hasta el punto de buscar excusas para evitarlos.
  2. También pueden disminuir las muestras de cariño. Las caricias, los elogios, los detalles, las risas y la complicidad dejan espacio al aburrimiento, el hastío o la indiferencia.
  3. Otra señal es la reducción de los proyectos comunes. Las agendas pueden separarse y el espacio individual terminar ocupando cada vez más lugar frente a las actividades y objetivos compartidos.
  4. La comunicación también puede empobrecerse. Pueden aumentar las recriminaciones y discusiones por motivos pequeños o, por el contrario, las conversaciones pueden reducirse prácticamente a monosílabos.
  5. A esto puede sumarse una mayor intolerancia hacia los comportamientos de la pareja. Los defectos y errores que antes no tenían tanta importancia pueden empezar a percibirse como insoportables y convertirse en motivo de enfado.
  6. La fantasía de una posible infidelidad aparece también entre las señales descritas. La disminución de las fantasías con la pareja puede acompañarse de una mayor atención hacia otras personas.
  7. Por último, puede producirse una pérdida del deseo sexual y de la necesidad de intimidad física. Los besos y las caricias pueden desaparecer o convertirse en actos automáticos.

No obstante, Rincón de la Psicología advierte de que la pérdida de afecto o deseo no implica necesariamente desenamoramiento. El estrés, la tristeza patológica, una afectación emocional o una etapa complicada pueden provocar esos mismos cambios.

Las cinco fases del desenamoramiento

El proceso descrito puede atravesar cinco fases: enfriamiento, cuando desaparece parte de la pasión y aumenta la monotonía; desafección, cuando crece el distanciamiento emocional; ambivalencia, marcada por las dudas sobre continuar; decepción, cuando las características del otro empiezan a resultar incompatibles o intolerables; e indiferencia, cuando desaparece la motivación para seguir invirtiendo en la relación.

Estas fases no tienen por qué sucederse siempre de manera lineal. Algunas parejas pueden recuperar temporalmente la ilusión o el compromiso antes de volver a experimentar decepción.

Entre la cuarta y la quinta fase puede producirse el llamado “momento pivote”, descrito como el punto en el que una persona toma conciencia de que la relación ha terminado y no quiere recuperarla.

El desenamoramiento, según el texto, tampoco implica necesariamente que todo esté perdido desde el primer momento. Cuando desaparece el enamoramiento inicial puede dar paso a un amor más maduro. Para ello, ambos deben estar comprometidos con la relación y convencidos de que merece la pena continuar.

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