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Estilismo

Cómo ahorrar para hacerse la manicura sin renunciar a otros gastos

Separar una pequeña cantidad cada semana, cuidar las manos en casa y espaciar las visitas al salón puede reducir notablemente el gasto mensual

Cómo ahorrar para hacerse la manicura sin renunciar a otros gastos.

Cómo ahorrar para hacerse la manicura sin renunciar a otros gastos. / Pexels

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Zamora

Mantener una manicura cuidada no tiene por qué convertirse en un problema para el bolsillo. Con una planificación sencilla y algunos cambios en la rutina, es posible reunir el dinero necesario para hacerse las uñas sin descuidar otros gastos personales.

Crear una hucha específica para la manicura

Una de las formas más fáciles de ahorrar consiste en utilizar una hucha, un bote o una cuenta separada destinada exclusivamente a este gasto. La idea es guardar una moneda o una cantidad fija cada vez que se recibe dinero.

Aunque la aportación semanal sea pequeña, la constancia permite acumular suficiente dinero antes de la siguiente cita. También puede resultar útil apartar el importe de la manicura justo después de cobrar el sueldo o recibir la paga mensual.

De esta manera, el gasto queda incluido dentro del presupuesto y se evita utilizar dinero reservado para otras necesidades.

Renunciar a un pequeño gasto semanal

Otra opción consiste en identificar algún gasto prescindible, como un café fuera de casa, un dulce o una compra impulsiva. El dinero que normalmente se utilizaría para ese capricho puede guardarse para la próxima manicura.

No es necesario eliminar todos los pequeños gustos. Renunciar únicamente a uno por semana puede ayudar a crear un fondo específico sin que el ahorro resulte demasiado exigente.

Espaciar las citas en el salón

La frecuencia de las visitas influye directamente en el presupuesto. En lugar de acudir al salón cada dos semanas, se puede intentar prolongar la manicura durante tres o cuatro semanas.

Para conseguirlo, es recomendable utilizar guantes al realizar tareas domésticas, hidratar las manos diariamente y aplicar aceite en las cutículas. Estos cuidados pueden ayudar a mantener un mejor aspecto durante más tiempo.

Pedir un retoque en lugar de una manicura completa

Cuando el esmalte o el diseño todavía se conserva en buenas condiciones, un retoque puede ser más económico que retirar todo el producto y empezar una manicura desde cero.

Antes de reservar la cita, conviene consultar con el establecimiento si ofrece servicios de relleno, reparación o retoque y cuál es su precio.

Alternativas económicas para ocasiones especiales

También es posible alternar las visitas al salón con soluciones hechas en casa. Los esmaltes tradicionales permiten cambiar de color con poco presupuesto, mientras que las uñas postizas temporales, conocidas como press-on nails, pueden utilizarse para fiestas, celebraciones o eventos concretos.

Combinar estas alternativas con las manicuras profesionales permite reducir la frecuencia de las citas y mantener las uñas arregladas durante todo el mes.

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