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Ahorros

La clave del ahorro personal: cómo calcular la cantidad ideal según tus ingresos y gastos

Convertir el ahorro en un gasto fijo mediante transferencias automáticas tras cobrar es una estrategia eficaz para alcanzar metas

¿Cuánto dinero debería ahorrar al mes según mi sueldo y mis gastos?

¿Cuánto dinero debería ahorrar al mes según mi sueldo y mis gastos? / Pexels

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A.B.G.

Zamora

Ahorrar no consiste únicamente en guardar una cantidad fija cada mes. La cifra adecuada depende de los ingresos, los gastos esenciales, las deudas y los objetivos financieros de cada persona. Aunque muchas recomendaciones sugieren reservar un porcentaje del sueldo, lo más importante es establecer una cantidad que pueda mantenerse en el tiempo sin comprometer las necesidades básicas.

Una de las referencias más conocidas es la regla 50/30/20. Según este método, el 50 % de los ingresos netos se destina a gastos necesarios, como vivienda, alimentación, transporte y suministros; el 30 % se reserva para gastos personales y ocio; y el 20 % se dirige al ahorro o al pago de deudas.

Por ejemplo, una persona que cobra 1.500 euros netos al mes podría distribuir su dinero de la siguiente manera:

  • 750 euros para gastos esenciales.
  • 450 euros para ocio y gastos personales.
  • 300 euros para ahorro o amortización de deudas.

Sin embargo, esta proporción no siempre es viable. Una persona que destina gran parte de su sueldo al alquiler puede tener dificultades para ahorrar un 20 %. En ese caso, se recomienda comenzar con un porcentaje menor, como el 5 % o el 10 %, y aumentarlo progresivamente.

El ahorro depende de los gastos reales

Para calcular cuánto dinero se puede ahorrar cada mes, primero es necesario conocer los ingresos netos y restar todos los gastos habituales.

La fórmula básica sería:

  • Ahorro mensual = ingresos netos − gastos esenciales − gastos variables − pagos de deudas

Si una persona cobra 1.800 euros y tiene unos gastos totales de 1.500 euros, dispone de un margen potencial de ahorro de 300 euros. No obstante, conviene conservar una pequeña cantidad para gastos imprevistos, por lo que podría fijar un objetivo de ahorro de entre 200 y 250 euros mensuales.

Orientación según el nivel salarial

De forma general, una persona podría plantearse los siguientes porcentajes:

  • Con un sueldo ajustado y gastos elevados: entre el 5 % y el 10 %.
  • Con un sueldo medio y gastos controlados: entre el 10 % y el 20 %.
  • Con ingresos altos y pocos gastos fijos: entre el 20 % y el 30 % o más.

Así, alguien que cobre 1.200 euros podría intentar ahorrar entre 60 y 120 euros mensuales. Con un salario de 2.000 euros, el objetivo podría situarse entre 200 y 400 euros. Para un ingreso de 3.000 euros, el ahorro podría superar los 600 euros, siempre que los gastos lo permitan.

Estas cantidades son orientativas. Dos personas con el mismo sueldo pueden tener capacidades de ahorro muy diferentes si una paga alquiler, mantiene una familia o tiene deudas, mientras que la otra comparte vivienda y tiene menos obligaciones económicas.

El primer objetivo: crear un fondo de emergencia

Antes de ahorrar para viajes, inversiones o grandes compras, resulta recomendable crear un fondo de emergencia. Este dinero debe utilizarse únicamente para situaciones inesperadas, como una avería, una pérdida de empleo o un gasto médico.

El fondo debería cubrir entre tres y seis meses de gastos esenciales. Si una persona necesita 1.000 euros al mes para vivir, su fondo de emergencia debería situarse aproximadamente entre 3.000 y 6.000 euros.

Ahorrar poco también cuenta

Uno de los errores más frecuentes es pensar que no merece la pena ahorrar cantidades pequeñas. Sin embargo, guardar 50 euros al mes supone acumular 600 euros en un año. Ahorrar 100 euros mensuales permite reunir 1.200 euros durante el mismo periodo.

La clave está en convertir el ahorro en un gasto fijo. Una estrategia eficaz consiste en transferir el dinero a una cuenta separada justo después de cobrar, en lugar de esperar a final de mes para guardar lo que haya sobrado.

En definitiva, el objetivo ideal es reservar alrededor del 20 % del sueldo, pero cualquier cantidad estable y realista puede ser un buen punto de partida. Antes de fijar una cifra, conviene revisar los gastos, reducir aquellos que no sean necesarios y establecer una meta adaptada a la situación económica personal.

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