Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El ritual de higiene perfecto para tu bebé: la guía básica que todos los padres deben tener

Mantener la zona del pañal limpia y seca, junto con otras áreas como ojos y orejas, es fundamental: cuidado con los pliegues

26/11/2022 Prueba del talón a un bebé SALUD ESPAÑA EUROPA CASTILLA-LA MANCHA JCCM

26/11/2022 Prueba del talón a un bebé SALUD ESPAÑA EUROPA CASTILLA-LA MANCHA JCCM / JCCM / Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La higiene de un bebé es fundamental para su bienestar y salud, pero debe hacerse siempre con suavidad y siguiendo unos pasos básicos.

Si acabas de tener una criatura, aquí va una guía básica para su cuidado personal que puede convertirse en tu biblia. Nunca pierdas de vista que lo primero que debes de hacer siempre es preparar todo lo necesario antes de empezar para evitar parones que te hagan dejarlo solo durante segundos o moverlo innecesariamente. Toalla, jabón neutro específico para bebés, pañal limpio, ropa y crema serán tus principales aliados. Es importante que la habitación esté a una temperatura agradable para evitar que el bebé pase frío.

El baño debe hacerse con agua templada (unos 36-37 grados). Se introduce al bebé poco a poco, sujetando bien la cabeza y el cuello. Durante el baño, se limpia con la mano o una esponja suave, empezando por la cara (sin jabón), siguiendo por el cuerpo y dejando la zona del pañal para el final. No es necesario frotar, solo limpiar con suavidad.

Las claves

  • Agua templada (36-37ºC), nunca caliente
  • Jabón suave y específico para bebés
  • Limpieza con suavidad, sin frotar
  • Sujetar bien cabeza y cuello durante el baño
  • Secar con toques, sin arrastrar la toalla
  • Prestar atención a pliegues (cuello, ingles, axilas)
  • Cambiar el pañal con frecuencia y limpiar bien la zona
  • Secar bien antes de poner el pañal
  • Limpiar ojos y cara sin jabón
  • Mantener uñas cortas y limpias

Una vez terminado, se saca al bebé y se seca cuidadosamente con una toalla, sin arrastrar, dando pequeños toques, prestando atención a los pliegues de la piel para evitar humedad.

Después del baño, se limpia bien la zona del pañal en cada cambio, utilizando agua o toallitas adecuadas (por supuesto, sin alcohol y mejor sin perfume) y se seca antes de colocar uno limpio. Si es necesario, se puede aplicar crema protectora.

Consejo general: suavidad, rutina y cuidado en cada detalle

También es importante mantener limpias otras zonas como ojos, orejas (solo por fuera) y uñas, siempre con cuidado y sin introducir objetos: ojo con los pliegues, cuando los bebés son gorditos pueden acumular restos. Especial atención merece el cuello, donde hay que limpiar con suavidad pero sin olvidar la zona ya que los niños pequeños carecen de cuello a la vista.

Tracking Pixel Contents