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El inesperado regalo de la Seguridad social a las amas de casa: 500 euros mensuales

Se trata de una labor que con templa varias profesiones, dado que hay que administrar el hogar y todo lo que hay en él

(I-D) La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

(I-D) La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

M.R.

Hay una definición que dice que ser ama de casa "es el único trabajo fijo, que nunca se acaba, que sigue aunque haya crisis, que rara vez sabe de vacaciones y no tiene sueldo, ni despido. Es el trabajo que se hace por amor a los seres más queridos".

Se trata de una labor que con templa varias profesiones, dado que hay que administrar el hogar y todo lo que hay en él. El ser ama de casa es una labor que históricamente no está reconocida ni social, ni económicamente. Sin embargo, en 2025 una persona que ejerza de ama (o amo) de casa puede acceder a una pensión de jubilación.

Tal y cómo explican desde el Banco Sanatander, el sistema de Seguridad Social español se compone de dos tipos de prestaciones: las contributivas, que se nutren de las aportaciones de los trabajadores, y las no contributivas, que se financian con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Las amas de casa, dependiendo de su situación y circunstancias, pueden optar a unas u otras.

Pensión contributiva por jubilación

Una ama (o amo) de casa podrá solicitar una pensión contributiva de jubilación si a lo largo de su vida laboral ha cotizado en alguno de los regímenes de la Seguridad Social un mínimo de 15 años. Es decir, si ha compatibilizado su trabajo en el hogar con un empleo remunerado o por cuenta propia o bien ha alternado períodos de cotización con otros de trabajo en casa (no remunerado).

Pensión no contributiva

Aquellas amas de casa que hayan asumido en exclusiva el cuidado del hogar y la familia y que, por tanto, nunca han cotizado a la Seguridad Social o bien no han alcanzado ese mínimo de 15 años, pueden recurrir a una pensión no contributiva. Este tipo de prestaciones económicas se reconocen a personas que carecen de recursos suficientes para su subsistencia, aunque no hayan cotizado nunca o no la hayan hecho el tiempo suficiente para generar derecho a una pensión contributiva.

La carencia de ingresos suficientes será, por tanto, el primer requisito que debe cumplir una ama de casa para poder solicitar una prestación no contributiva de jubilación. Se encontrará en esta situación si sus ingresos son inferiores a 7.250,60 euros anuales (unos 517 euros mensuales).

En el caso de que la persona solicitante de la prestación no contributiva conviva con familiares, habrá que contabilizar las rentas de los demás miembros de la unidad de convivencia y no superar los umbrales que para cada caso fija la normativa.

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