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Cómo limpiar un Apple Watch sin dañarlo

Guía práctica para mantener tu reloj inteligente limpio, higiénico y funcionando correctamente sin afectar sus sensores ni su pantalla.

Apple Watch.

Apple Watch. / Miravia

El Apple Watch es uno de los dispositivos más utilizados en el día a día. Lo llevamos al gimnasio, al trabajo, mientras cocinamos o incluso mientras dormimos. Todo eso hace que acumule sudor, polvo, restos de crema, grasa de la piel y suciedad ambiental. Limpiarlo correctamente no solo mejora su aspecto, sino que también ayuda a que los sensores funcionen con mayor precisión y prolonga su vida útil.

Lo primero que hay que hacer antes de limpiar el reloj es apagarlo y retirarlo del cargador si está conectado. Después, es recomendable quitar la correa para poder limpiar cada parte por separado. Las correas pueden acumular mucha suciedad, especialmente si son de silicona o tela, ya que absorben sudor con facilidad.

Para limpiar la caja del reloj, basta con utilizar un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua. Apple recomienda evitar productos abrasivos, limpiadores químicos o aire comprimido, ya que podrían dañar los sensores o el acabado del reloj. Si hay suciedad incrustada, se puede frotar suavemente con el paño hasta eliminarla.

Atención especial a la corona digital

Uno de los puntos donde más suciedad se acumula es la corona digital. Con el uso, pueden introducirse partículas de polvo o restos de sudor entre el botón y la carcasa. Para limpiarla correctamente, se puede colocar el reloj bajo un chorro suave de agua tibia durante unos 10 o 15 segundos mientras se gira la corona. Esto ayuda a desalojar la suciedad acumulada.

Después, hay que secar el dispositivo con un paño suave y asegurarse de que no queda humedad en las ranuras. Nunca se debe usar calor directo, como un secador, para acelerar el secado.

En cuanto a la correa, el método depende del material. Las correas de silicona pueden lavarse con agua y un poco de jabón neutro, mientras que las metálicas deben limpiarse con un paño ligeramente húmedo. Las de tela requieren más cuidado y conviene dejarlas secar completamente antes de volver a colocarlas.

Limpiar el Apple Watch una vez por semana es suficiente para la mayoría de usuarios. Sin embargo, si se utiliza para hacer deporte o actividades al aire libre, conviene hacerlo con mayor frecuencia. Con un mantenimiento sencillo y regular, el Apple Watch no solo se verá mejor, sino que también funcionará con mayor precisión durante más tiempo.

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