Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lo que necesitas saber antes del cambio de armario

Antes de poner tu casa patas arriba, lee este artículo para ahorrarte más de un dolor de cabeza

Armario de ropa.

Armario de ropa. / Foto de Leticia Ribeiro

El cambio de armario puede resultar una tarea ardua por lo aparatoso que resulta mover, no solo toda tu ropa, también los textiles del hogar. Sin embargo, hay algunos tips que puedes tener en cuenta para que esta pesada labor te resulte un poco más amable. La última te será de gran ayuda de cara a las próximas temporadas.

Asegúrate de que todo está limpio

Lo más importante a la hora de hacer el cambio de armario es asegurarse de que todas las prendas que colocamos dentro de este estén perfectamente conservadas y en condiciones adecuadas para volver a ponértelas. Por eso, es esencial que compruebes que están nuevas (que no tienen pelotillas o están deshilachadas por el uso) y, sobre todo, limpias. Si guardas en tu armario una prenda que, por ejemplo, huele a cerrado, ese aroma eclipsará por completo el del suavizante en todas las demás, y el armario terminará apestando a una mezcla de ambientes que no resultará nada agradable.

Por eso, lo ideal sería clasificar por tipos de prenda o por colores e ir haciendo coladas en las que refrescar toda nuestra ropa para la nueva temporada. Si no tienes tiempo o esto te resulta muy extremo, siempre puedes ir revisando tus prendas y pensar en cuáles necesitan ese lavado.

Organiza la ropa de forma visual

Coloca la ropa sobre la cama o alguna superficie lo suficientemente grande para que quepa toda. Para garantizar que, de cara al resto de la temporada, el armario no se desordene en exceso, clasifica las prendas por tipo y color y ordénalas dentro del armario. Esto te ahorrará un tiempo valioso a la hora de elegir la ropa u ordenar tu casa.

¿Qué es lo que ya no te sirve?

Hazte esa pregunta, el cambio de armario es el mejor momento para pararse a pensar en qué ropa no nos hemos puesto desde la temporada pasada y hacer una buena limpieza. Tira, dona o vende lo que ya no uses y aprovecha para reponer básicos o aquella ropa que necesite un cambio. Siempre saldrá mucho más barato que comprarla en temporada.

Aunque el cambio de armario sea una obligación, poner la casa patas arriba por el camino no lo es. Revisa bien lo que tienes en casa, asegúrate de que tu ropa esté limpia y de que cada prenda que entre en tu armario lo haga por una razón clara. De esta manera, te resultará mucho más sencillo incluso ordenar tu armario durante la temporada.

Tracking Pixel Contents