Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Comer bien cuando no tienes tiempo: una guía rápida para hacer "batch cooking"

Con este método te resultará más sencillo conciliar tus horarios de comida con una agenda ajustada

Tuppers

Tuppers / Paula Ordóñez / Cedida

Una de las excusas más utilizadas por aquellos que no cuidan su alimentación es la de no tener tiempo. Es bastante común que, en ocasiones en las que hay que priorizar tareas, la que dejemos para el final sea la más importante para el mantenimiento de nuestra salud: comer sano. También porque, siendo sinceros, las comidas más sanas muchas veces no son las más apetecibles.

Sin embargo, hay trucos que puedes implementar para que te resulte más sencillo llevar una rutina sana. En este artículo encontrarás una breve guía sobre "batch cooking", el método revolucionario que está calando hondo gracias a su versatilidad y facilidad.

¿Qué es el "batch cooking"?

Se trata de un método que consiste en dedicar una mañana o una tarde a la semana a cocinar, de esta manera el resto de las comidas solo tendrás que recalentar lo que has dejado preparado ese día.

Básicos del método

Antes de empezar, hay unos apuntes esenciales sobre "batch cooking" que debes conocer, como por ejemplo que no sirve cualquier recipiente a la hora de envasar tus comidas, necesitarás que sea de vidrio y 100% hermético, ya que si no puede acumular bacterias y gérmenes, además de no preservar los alimentos en condiciones apropiadas para el consumo humano. También es importante que tengas en cuenta la vida útil de cada alimento, y que los que consumas antes sean los que primero se vayan a estropear. De esta manera, no te llevarás un disgusto cuando abras la nevera y uno de tus platos esté en mal estado, y aprovecharás mejor los alimentos.

¿Qué alimentos debo preparar?

Es importante que haya un equilibrio de macronutrientes, además de que vayas rotando semanalmente los alimentos que prepares para asegurar una dieta variada.

Tendrás que añadir siempre hidratos de carbono, legumbres, verdura y algún tipo de carne o pescado (que podrás sustituir por seitán, soja texturizada o tofu si no consumes productos de origen animal). También te vendrán bien algunos huevos cocidos.

Lo más sencillo serán los hidratos de carbono: simplemente tendrás que preparar una cazuela de arroz blanco, puré de patata o pasta hervida que irás añadiendo a tus recetas.

En cuanto a las legumbres, lo mejor es elegir una por semana. La ingesta de legumbre recomendada para un adulto es de dos o tres comidas por semana, y asciende a tres o cuatro para mujeres en edad fértil.

Por último, prepararás las verduras. Lo primero que harás será una crema, que será muy socorrida ya que puedes jugar con los ingredientes para que no resulte tan repetitiva. De hecho, puedes hacer cremas calientes en verano o frías en invierno. Prepara también algnas verduras al horno y, sobre todo, una salsa de tomate casera.

Estos son los básicos para preparar tu comida de la semana. Después, solo será cuestión de ir jugando y mezclando ingredientes.

Tracking Pixel Contents