Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El error gran error que cometes siempre en la cocina: recalentar la comida como si fuera un trámite

Utilizar correctamente el microondas es casi, casi una técnica culinaria

Un microondas en una imagen de archivo.

Un microondas en una imagen de archivo. / Foto de Cottonbro Studio

Recalentar la comida en el microondas es algo que todos hacemos. Sin embargo, hay un error muy habitual que casi todo el mundo comente y es no remover el alimento en cuestión durante el proceso. Da igual si usas microondas o sartén: meter el táper, pulsar un botón y esperar milagros nunca funciona. El resultado es el de siempre: partes heladas, partes hirviendo y una textura que parece castigada, no cocinada.

Los expertos explican que los alimentos se recalientan de forma desigual porque el calor viaja por zonas concretas. Remover —antes, durante y después— rompe ese “efecto bloque”, evita que la comida se reseque y consigue que el plato recupere su sabor original. Un gesto mínimo que cambia por completo el resultado.

Receta de tarta de queso en el microondas en dos minutos

¿Y los tápers?

Sí, se puede meter un táper en el microondas sin que la comida pierda calidad, pero solo si sigues ciertos criterios para evitar que se reseque, se recaliente mal o pierda textura. La pérdida de calidad no la provoca el microondas en sí, sino cómo lo usamos. El electrodoméstico en sí no es el culpable de que los platos salgan secos, gomosos o desiguales. El verdadero problema está en cómo calentamos la comida dentro del táper. Los expertos coinciden: recalentar bien es casi una técnica culinaria.

El primer paso es usar un táper apto para microondas y, siempre que sea posible, abrir ligeramente la tapa o colocar un plato encima a modo de campana. Esto crea vapor y evita que el alimento se reseque. Otro truco básico es remover a mitad del calentado: el microondas calienta por zonas y, si no se mezcla, unas partes quedan frías y otras ardiendo.

La clave final está en la potencia: los mejores resultados se consiguen a media potencia (600–700 W) durante más tiempo, no con un golpe de calor fuerte. Así, la comida conserva jugos, textura y sabor sin perder calidad, igual que recién hecha.

Tracking Pixel Contents