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Peligros de la olla exprés: esto es lo que debes hacer para evitar graves accidentes

Revísala y límpiala después de cada uso e introduce los alimentos respetando las indicaciones

Peligros de la olla exprés: esto es lo que debes hacer para evitar accidentes.

Peligros de la olla exprés: esto es lo que debes hacer para evitar accidentes. / Freepik

La freidora de aire o el robot de cocina son innovaciones tecnológicas que se vienen llevando el protagonismo los últimos años en temas culinarios, pero la olla exprés llegó primero, y no deberías olvidarla a la hora de preparar tus recetas, ya que ahorra mucho tiempo y también consumo eléctrico.

Ahora bien, la olla rápida requiere de unos cuidados y mantenimiento para evitar riesgos. Revisarla y limpiarla con frecuencia acabará con la posibilidad de que se produzcan explosiones y sufras graves lesiones, como quemaduras o contusiones por impacto. Por tanto, al igual que limpias y revisas otros utensilios y electrodomésticos para garantizar su buen estado, debes hacer lo mismo con tu olla exprés.

Cocina con olla exprés

Olla exprés. / Cedida

Lo primero que tienes que hacer es quitar la goma y limpiarla después de cada uso. Los restos de comida y suciedad pueden hacer que la olla no quede cerrada de manera estanca cuando vayas a cocinar, con lo que debes revisarla cada vez para que no haya un cambio de tamaño, color, que no haya perdido la elasticidad ni esté picada.

Tendrás que sustituir la goma por una nueva si la olla pierde vapor o líquido en la unión entre el cuerpo y la tapa. Puedes encontrar recambios en tu ferretería habitual y no suelen costar más de 10 euros. Los especialistas recomiendan cambiarla una vez al año o cada dos años, pero todo depende del uso que le des.

Normalmente, las ollas rápidas tienen dos válvulas de seguridad, que también tendrás que revisar cada cierto tiempo. Para ello, retira la carcasa de plástico y observa si hay suciedad acumulada, ya que podría afectar a la seguridad del utensilio. Si procede, limpia en profundidad ayudándote de un nanas, una bayeta o un cepillo de dientes y después vuelve a montar todas las piezas, comprobando su funcionamiento.

Consejos de uso

Eso es todo lo que debes saber en cuanto al cuidado y mantenimiento de tu olla rápida, pero hay varios consejos de uso que aumentarán su vida útil y reducirán el riesgo de accidentes. Después de cocinar, cuando el indicador haya bajado, agita un poco la olla antes de abrirla para evitar que queden bolsas de aire en el interior y vapor que puedan saltar. Y haz caso siempre de la capacidad máxima indicada en el interior de la olla; nunca debes introducir alimentos por encima de esa marca. Además, si se trata de productos que aumentan de tamaño durante la cocción, no sobrepases la mitad de la capacidad de la olla.

Si tienes cualquier duda sobre el montaje de la válvula o sobre la goma de la olla, acude a tu ferretería de confianza o contacta con el servicio técnico de tu marca. Ellos sabrán cómo ayudarte, pero nunca te pongas en riesgo. Si sospechas que tu olla no está en buen estado, no la utilices.

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