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Cómo liberar de olores y bacterias el casco de tu moto

Los motoristas lo usan continuamente pero normalmente lo limpian poco... o nada

Zontes 703F: la trail tricilíndrica que redefine lo que puede ofrecer una moto accesible

Zontes 703F: la trail tricilíndrica que redefine lo que puede ofrecer una moto accesible / LOZ

El casco es uno de los elementos de seguridad más importantes para cualquier motorista, pero también uno de los que menos se limpian con regularidad. El sudor, la humedad y el uso continuado convierten el interior del casco en un entorno ideal para bacterias y malos olores, especialmente tras trayectos largos o en épocas de calor. Además es un artilugio que se usa mucho y que se limpia poco... o nada.

Los expertos recomiendan comenzar siempre por retirar el interior desmontable, si el modelo lo permite. Estas almohadillas pueden lavarse a mano con agua tibia y jabón neutro, sin frotar ni retorcer, dejándolas secar al aire lejos de fuentes de calor. Para los cascos que no permiten desmontaje, el uso de un spray específico antibacteriano o una mezcla suave de agua y vinagre blanco ayuda a neutralizar olores sin dañar los materiales.

La calota exterior también requiere cuidados: basta un paño de microfibra húmedo y jabón neutro para eliminar restos de insectos, polvo y grasa. Nunca se deben usar alcoholes fuertes o disolventes, ya que pueden deteriorar el barniz y los sistemas de protección.

Ventilación

Un último gesto marca la diferencia: dejar ventilar el casco tras cada uso, con la visera abierta y en un lugar seco. Este hábito sencillo reduce notablemente la aparición de bacterias y prolonga la vida útil del casco.

Pequeños cuidados que mejoran la higiene, el confort y, sobre todo, la experiencia sobre dos ruedas.

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