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Dos usos de la esponja para limpiar lavadoras y ventanas que seguro no conocías

Un instrumento de limpieza versátil y eficaz

Una persona limpia azulejos con jabón y una esponja.

Una persona limpia azulejos con jabón y una esponja. / Freepik

La lavadora es uno de los electrodomésticos que más se usa en un hogar. Generamos ropa sucia cada día y es imprescindible mantener adecuadamente el electrodoméstico para conseguir que la ropa salga limpia y en buen estado, y eso solo puedes conseguirlo revisando con frecuencia la limpieza del tambor, el cajetín y el filtro.

Si tu lavadora huele mal, sumerge una esponja en un vaso con vinagre de limpieza, añade unas gotas de tu aceite esencial preferido, introduce la esponja en el tambor de la lavadora y programa un ciclo corto sin ropa. El vinagre elimina la suciedad y los olores del bombo y el aceite esencial deja un aroma muy agradable.

En invierno, la lluvia y el polvo ensucian las ventanas de la casa, por lo que conviene darles un repaso de vez en cuando. No solo al cristal, sino también a los bordes y los raíles para que corran bien y no acumulen mucha porquería que podría entrar al interior de la vivienda.

Si tienes los bordes de las ventanas sucios, prueba este truco: pon encima una esponja, marca con un rotulador la medida de los raíles y haz dos cortes longitudinales paralelos. De esta forma, se introducirá a la perfección por el hueco de los raíles y los tendrás limpios en segundos. Si quieres que el aluminio quede impecable, aplica crema detergente multiusos y verás que la ventana queda como nueva. Por último, retira la suciedad con una bayeta.

Limpiar la campana extractora

Como truco extra, te damos tres sencillos pasos para mantener impecable el extractor de la cocina. Primero, retira el filtro y límpialo en el fregadero aplicando bicarbonato, vinagre de limpieza y detergente para lavar los platos. Vierte agua caliente y frota hasta retirar toda la suciedad.

Limpia el interior de la campana extractora con un producto desengrasante. Deja que haga efecto diez minutos y luego retira la suciedad con una bayeta húmeda. Para los rincones más inaccesibles sírvete de papel de cocina, ya que serán las zonas que más grasa hayan acumulado con el paso del tiempo.

Por último, abrillanta el exterior del extractor aplicando una mezcla de 200 ml de agua, 200 ml de vinagre de limpieza y 50 ml de alcohol. Rocíalo sobre la campana y frota con una bayeta húmeda.

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