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Cómo limpiar la pantalla de televisión para que quede resplandeciente sin ningún riesgo para el cristal

Las pantallas actuales, como LED, OLED, QLED o LCD, requieren un cuidado especial: la limpieza debe ser suave y con productos adecuados para evitar rayones o daños en el recubrimiento

Un cliente japonés contempla televisores de pantalla plana Panasonic en una tienda del centro de Tokio.

Un cliente japonés contempla televisores de pantalla plana Panasonic en una tienda del centro de Tokio. / EKB SS cr

La pantalla de televisión es uno de esos rincones de la casa que suele pasar desapercibido a la hora de limpiar. Sin embargo, mantenerla limpia es importante para una visión correcta aunque debes de tener mucho cuidado porque una mala práctica puede cargarse la pantalla, dejar marcas permanentes o eliminar el recubrimiento antirreflejos. Los técnicos coinciden: la clave no está en limpiar más, sino en limpiar bien.

Lo primero es olvidarse de los limpiacristales tradicionales, alcohol puro, papel de cocina o cualquier producto que pueda rayar o degradar la superficie. Las pantallas actuales —LED, OLED, QLED o LCD— son extremadamente sensibles, y requieren un tratamiento casi quirúrgico.

Siempre apagada

El procedimiento correcto comienza siempre por apagar el televisor y dejar que se enfríe. Con la pantalla oscura es más fácil localizar huellas y polvo, y además se evita que el calor deforme la humedad del paño. El siguiente paso es usar agua destilada o una mezcla suave de agua con alcohol isopropílico al 50 %, siempre aplicada sobre un paño de microfibra y jamás directamente sobre la pantalla.

Una mujer, ante la pantalla de un televisor.

Una mujer, ante la pantalla de un televisor. / Shutterstock

Errores que nunca debes cometer

  • Usar limpiacristales o alcohol puro: deteriora el recubrimiento antirreflejos
  • Frotar con fuerza: deja veladuras y marcas permanentes
  • Pulverizar directamente sobre la pantalla: puede filtrarse y dañar el panel
  • Usar papel de cocina o servilletas: rayones microscópicos que saldrán con el tiempo
  • Limpiar con el televisor encendido: rastro de humedad y riesgo de cortocircuitos

El movimiento importa

Los movimientos deben ser circulares y muy ligeros, sin presionar. Si aparece alguna mancha resistente, conviene repetir la operación con paciencia en lugar de insistir con fuerza. Y la regla de oro: no pulverizar, no usar toallitas húmedas y no aplicar productos no diseñados para electrónica.

La buena noticia es que, siguiendo estos pasos, la pantalla queda impecable y alarga su vida útil sin riesgo de rayones ni veladuras. Y lo más importante: solo hace falta una limpieza profunda cada cierto tiempo. Para el día a día, basta con retirar el polvo suavemente con un paño seco.

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