Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los sofás y sillones, un foco de suciedad que tienen fácil solución: estos son los seis trucos infalibles

Lugar de reunión habitual durante las festividades navideñas, su mayor uso puede provocar una mayor acumulación de impurezas

Una persona limpia su sofá con un cepillo

Una persona limpia su sofá con un cepillo / Freepik

Con la llegada del Puente de la Constitución, primero, y de las festividades navideñas, después, los sofás y sillones de los hogares españoles se convierten en punto de reunión habitual para aquellas familias que durante otros periodos del año están separadas. Este uso más habitual tiene su contraparte en una mayor acumulación de suciedad en unos muebles que se pueden convertir por este motivo en un foco de problemas. Sin embargo, mantenerlos limpios y lustrosos es mucho más fácil de lo que uno se puede imaginar y es tan simple como seguir seis pasos que se convertirán en infalibles una vez que los pongamos en marcha.

El primer paso puede ser utilizado solamente en fechas señaladas o, como ocurre en multitud de hogares españoles con mascotas o niños, durante todo el año. Una manera eficaz de minimizar la 'porquería' que acumulan los sofás y los sillones es cubrirlos con fundas o mantas, cuya limpieza será mucho más rápida que la del mueble en cuestión al poder meterlo en la lavadora. La segunda recomendación, en cualquier caso, hace hincapié en que pasar la aspiradora de manera regular por los asientos, el respaldo o los reposabrazos es crucial para agilizar todos los procesos. Sobre todo, será necesario pasar esta herramienta por aquellos huecos que dejen las diferentes piezas.

Al igual que en cualquier otro lugar de reposo de la casa, el tercer paso a seguir es evitar dejar restos innecesarios. Por ello, nunca debemos sentarnos o tumbarnos con el calzado puesto... y siempre será recomendable usar ropa 'doméstica' cuando lo hagamos. A su vez, tampoco será conveniente usarlos como lugar para tomar diferentes aperitivos, aunque si es necesario degustarlos ahí, no está de más hacerlo sobre una servilleta. El cuarto consejo es para el 'después de', pues si no se hace caso a la anterior norma, tocará limpiar rápidamente. En ese caso, lo primordial es secar toda la suciedad antes de pasar un paño ligeramente humedecido, aunque con el agua justa para no empapar los tejidos.

Vuelta y vuelta

La quinta parada de nuestros trabajos de limpieza de sillones y sofás es mucho más evidente de lo que uno se imagina. Algo tan simple como girar los cojines cuando no formen parte de la propia estructura servirá para alargar su vida útil gracias a dos 'mejoras' que tendrán con estos movimientos: sus deformidades no serán fijas y el desgaste quedará mucho mejor repartido. Por último, el cuidado de estos muebles será diferente en función de su material. En el caso de la tela, lo idóneo es un aspirado semanal y una limpieza a fondo cada ciertos meses. Si están hechos de piel o algún producto derivado, semanalmente habrá que pasarle un paño suave ligeramente humedecido.

Tracking Pixel Contents