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Seis trucos infalibles para que los trajes luzcan como nuevos en las cenas de Navidad

Al contrario de la creencia popular, hay veces en las que una menor limpieza ofrece un mayor cuidado

Un hombre se mira en el espejo mientras se pone el traje

Un hombre se mira en el espejo mientras se pone el traje / Freepik

Aunque todavía queda mes y medio para la Nochebuena, las cenas de empresa -o familiares- están a la vuelta de la esquina para muchos españoles. Aunque hace unos años se trataba de momentos más informales y distendidos, también en el vestuario, poco a poco se ha vuelto a poner de moda acudir a cualquiera de estos eventos con las mejores galas. Incluso si los comensales se sientan en la mesa de casa de un familiar, vestir de etiqueta le da un toque de solemnidad a estas citas. Por todo ello, va siendo hora de revisar que los trajes que guardamos en el armario están en óptimas condiciones, algo que será más fácil siguiendo seis recomendaciones muy sencillas.

El primer paso es desterrar para siempre la leyenda urbana que nos invita a llevar el traje a la tintorería después de cada uso. Al ser prendas delicadas que solo se usan en ocasiones especiales y durante no mucho tiempo, solo habrá que hacer este viaje (con su correspondiente gasto) cuando sea imprescindible y, de ser así, optar por servicios especializados en este tipo de prendas. Un buen cuidado de los trajes y camisas también pasa por dejarlo airear después de cada uso, para lo que es indispensable colgarlos fuera del armario durante varias horas, evitando el moho y prolongando su frescura.

Una vez completada esta fase, será el momento de guardarlas en el armario, para lo que se recomienda usar perchar anchas y que sigan las formas corporales del traje, siendo un punto a favor que sean de madera. En cuanto a las camisas, deberán abrocharse todos los botones a excepción de los dos superiores. Mención aparte merecen las corbatas, en caso de usarlas en detrimento de las cada vez más populares pajaritas. Al contrario que ocurre con el resto de prendas del 'smoking', habrá que enrollarlas antes de guardarlas en el cajón, aunque siempre quitando ese nudo que tan difícil ha sido de hacer.

Errores y soluciones

Uno de los grandes errores a la hora de guardar este tipo de prendas en el armario, quizá por la costumbre que tienen en las tintorerías, es usar fundas de plástico para cubrir cada elemento del traje si no se usan con asiduidad. Por ello, la recomendación es usar envoltorios de tela que dejan pasar el aire, pero no el polvo o la luz. Por último, otra de las grandes amenazas para el cuidado interanual de estas vestimentas son las polillas o la humedad, para lo que se recomienda colocar bolsas de sílice, lavanda o cedro en nuestros armarios, proporcionando así un entorno seco que evite el olor a cerrado y ahuyente a las polillas.

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