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Las cocinas de gas tienen mucha vida por delante... especialmente si cumples con estos consejos de limpieza

En los últimos años, se ha popularizado el uso de estos fogones con motivo de las nuevas modas de estilo 'vintage'

Una persona limpia los fogones de gas de una cocina

Una persona limpia los fogones de gas de una cocina / Freepik

Hace apenas un par de décadas, quizá tres, parecía que los fogones de gas habían pasado a mejor vida. Los nuevos diseños minimalistas de las cocinas no casaban muy bien con estos 'trastos' que en muchas ocasiones rememoraban a tiempos pretéritos de no muy buen recuerdo en algunos hogares. Sin embargo, la presente década se ha convertido en un periodo donde lo 'vintage' coge fuerza de nuevo y las nuevas tendencias no se olvidan de las cocinas de gas. Efectivo en momentos como el inolvidable apagón del pasado mes de abril y más funcionales para ciertos guisos que las más modernas vitrocerámicas, su cuidado merece tener en cuenta estos seis consejos.

El primer paso para no tener que llamar a equipos profesionales de limpieza de tanto en cuanto es mantener los fuegos limpios día a día. Por ello, cada vez que se le dé uso, es recomendable pasar un paño húmedo por todos sus compartimentos con un poco de jabón... una vez enfríen lo suficiente para no quemar el trapo no nuestra piel. El siguiente paso, aunque solamente sea útil cuando se acumula grasa o suciedad difícil de retirar, es formar una pasta a partir de vinagre y bicarbonato para poder aplicarla en esos puntos concretos durante un cuarto de hora antes de limpiarla con una esponja suave.

El tercer consejo pasa por desmontar, al menos una vez cada semana, las diferentes piezas que conforman estas cocinas de gas: quemadores, tapas y parrillas. Una vez separados, se recomienda limpiarlos con agua caliente y jabón para luego colocarlos en su sitio una vez que se hayan secado totalmente, pues en caso contrario podrían oxidarse. La cuarta recomendación evitará muchas horas de limpieza innecesaria a lo largo del año y se trata simplemente de colocar protectores alrededor de los quemadores, aunque siempre con sumo cuidado de no obstruir ninguno de los orificios por los que sale el gas.

Color de la llama

Aunque hay otros muchos problemas que no son visibles a simple vista, una llama que no sea azul o que salga de manera irregular puede indicar que el gas no se expulsa correctamente debido a la obstrucción de algunos conductos, por lo que habrá que limpiar cada agujero con un clip o alfiler fino con mucha precaución de no hacerlos más grandes de lo debido. Por último, y aunque pueda ser una ocurrencia descartable a las primeras de cambio, no se recomienda el uso de estropajos metálicos ni limpiadores agresivos, que pueden provocar serios daños tanto en el esmalte como en el metal que ocupa gran parte de sus estructuras.

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