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¿Quieres tener la ropa estirada pero no tienes plancha? ¡Tranquilo, hay solución!

Los trucos caseros o hasta un secador de pelo pueden servir para salir del paso en caso de urgencia

Un hombre usando la plancha para estirar unos pantalones vaqueros

Un hombre usando la plancha para estirar unos pantalones vaqueros / Freepik

En muchas ocasiones, el trabajo y las tareas del hogar son difíciles de conjugar. En el peor de los casos, la falta de tiempo hace incluso que se desechen algunos elementos tradicionales de las labores domésticas, como puede ser la plancha. Incluso, puede darse el caso que por una avería o por cualquier otro motivo ajeno a la voluntad de la persona en cuestión, no se pueda usar durante un tiempo esta herramiento con tantas décadas de historia. Entonces... ¿Es posible tener la ropa bien estirada sin usar la plancha? Si esa es tú duda, la respuesta es afirmativa y hay varias formas de arreglar estas carencias.

La forma más sencilla y a la vez más utilizada por la mayoría de las personas que no quieren o no saben coger la plancha es aprovechar los momentos de aseo personal, especialmente la ducha. Y mucho más en invierno, pues para este truco es necesario que el baño sea con agua caliente. De esta manera, se generará un vapor que estirará la ropa que dejemos dentro del baño sobre una percha y suficientemente alejada del agua. Otra opción, sobre todo cuando usamos la misma camiseta más de una vez antes de meterla en la lavadora, es rociarla ligeramente con agua a través de un pulverizador y estirarla de manera manual, logrando así que desaparezcan las arrugas cuando se seque.

Una vez más, los 'ingredientes' caseros también pueden ser de gran ayuda, en este caso para crear un spray antiarrugas casero. Para ello, primero necesitaremos un pulverizador, donde verter un 25% de vinagre blaco y un 75% de agua. Para una mayor perfección, también sería recomendable un poco de suavizante. Sea como fuere, su uso posterior es igual que en la anterior opción, rociando la prenda, estirándola manualmente y esperando a que seque. La cuarta opción es algo más complicada, incluso elitista, pues será necesaria una secadora. En su interior habrá que colocar unos hielos y programarla durante 15 minutos con aire caliente.

Las manos, grandes aliadas

Una de las fórmulas más sencillas para que la ropa esté bien estirada sin necesidad de hacer mucho más esfuerzo es no dejarla el cuarto de hora de rigor una vez que termina el programa habitual de la lavadora. Sin una plancha cerca, las manos pueden ser una buena forma de estirarla después de hacer una primera sacudida para eliminar las impurezas. A partir de ahí, no es necesario explicar que hay que colgarla de una manera correcta y no abusando del número de pinzas. Por último, es posibles que no haya plancha en una casa, pero más difícil es carecer de secador de pelo, cuyo uso para 'planchar' ropa está muy extendido y es tan simple como encenderlo sobre ropa un poco húmeda reposada sobre plano.

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