Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las tarjetas de pago virtuales, un posible 'escudo' contra el fraude

La OCU defiende este método de pago por delante de las tarjetas de crédito tradicionales

Una consumidora paga con una tarjeta de crédito en un comercio

Una consumidora paga con una tarjeta de crédito en un comercio / FERRAN NADEU

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

En pleno 2025, la población en general aún está dándole vueltas a la idea de pagar en efectivo o con tarjeta. Mientras que una parte importante apuesta por la implantación definitiva del segundo escenario, hay todavía establecimientos que reniegan de todo aquello que no sean billetes y monedes. Mientras tanto, la tecnología sigue dando pasos de gigante también en este ámbito, sin descuidar incluso la futura puesta en vigor del 'Euro Digital'. En este batiburrillo de formas de pago, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha tratado de resolver las dudas sobre cuáles son los métodos más seguros.

Por encima del resto de las opciones, la OCU recomienda el uso de las tarjetas de pago virtuales. Según explican en una de sus últimas publicaciones, su gran fortaleza es la doble protección que ofrece esta modalidad. En primer lugar, es necesario desbloquear el dispositivo en el que se usan (por norma general, un teléfono). Una vez realizada esta acción, también es necesario desbloquear la propia aplicación de pago o confirmar la operación a través del banco. En el mejor de los casos, además, todos estos pasos son aún más complicado de descifrar en caso de usar diferentes métodos biométricos.

Por otro lado, hay entidades bancarias que dan la opción de usar más de una tarjeta virtual, por lo que se podrían separar los pagos entre las mismas para que en caso de fraude solamente ocurriera en una. Otro de los puntos positivos que destacan el ahorro que puede suponer en algunas ocasiones disponer de tarjetas de pago virtuales, donde se evitan las comisiones o el mantenimiento que sí se pagan con las tarjetas físicas. Sin embargo, hay establecimientos donde no se permite realizar pagos con estos métodos o incluso cajeros que aún no disponen de la tecnología NFC y obligan al usuario a introducir las tarjetas 'tradicionales'.

Un nuevo método

Pese a la grandilocuencia que presenta el nombre 'Euro Digital', que podría aprobarse el próximo año, este no sería más que una nueva forma de pago por vía digital que complementaría a las ya existentes, pero bajo el paraguas de los organismos públicos. Desde la OCU, son varias las ocasiones en las que se ha señalado que entre sus 'pros' están poder pagar en todos los comercios europeos sin coste o ganar independencia frente a los medios de pago actuales. Entre sus 'contras', aparecen el riesgo de un control demasiado estrecho de nuestros gastos por las autoridades o la desaparición del dinero en efectivo.

Tracking Pixel Contents