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¿Usas lejía para limpiar? Este error puede costarte la vida

La lejía, sola o con agua fría

Un bote de lejía

Un bote de lejía

Si mezclas la lejía, estás en riesgo de muerte. Así de sencillo. Es un producto de limpieza habitual en todas las casas, pero muy peligroso si se utiliza sin cuidado ni conocimiento de causa.

En primer lugar, si se te ocurre combinar lejía con amoníaco te puedes morir. La mezcla de lejía y amoníaco genera cloramina, que es tóxica, corrosiva y afectará a tu respiración. Si no te das cuenta a tiempo, puede que sea demasiado tarde.

¿Y qué pasa si mezclas lejía con vinagre? También puede quitarte la vida. Esta combinación producirá gas de cloro disperso en el aire e invisible. En sitios cerrados puede provocar riesgo de muerte.

Si mezclas lejía con alcohol el resultado también puede ser fatal. Esta combinación genera cloroformo, y puede causar daños en el sistema nervioso y los órganos. 

Lo mismo con el agua caliente. Aunque digan que la lejía desinfecta mejor, sucede justo al contrario. El cloro se evapora y ya no desinfecta, generando olores que pueden causar irritación e intoxicación. 

En conclusión, no mezcles la lejía con nada; solo con agua fría para no fallar. Y si te das cuenta de que estás sufriendo una intoxicación, ventila rápidamente y sal a un lugar fresco. Si los síntomas son graves, acude a urgencias; y si son leves, consulta al servicio de información toxicológica en la etiqueta del producto.

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